Panorama internacional: ¿India podrá alguna vez alcanzar a China?

La globalización es un fenómeno instalado en prácticamente todas las sociedades del mundo. Fenómeno que hace ya varios años viene modificando el escenario macroeconómico mundial.

n ejemplo de cambio introducido por la globalización es la exportación de mano de obra barata desde los países en desarrollo hacia los desarrollados. Este fenómeno, el cual algunos califican como negativo, ha permitido atenuar las presiones inflacionarias globales y fortalecer el proceso de crecimiento mundial de los últimos años.

Sin duda, los países emergentes desempañan un papel fundamental en el proceso de globalización, destacándose principalmente China y cada vez más India. Este último cuenta con un PBI de aproximadamente un billón de dólares, con una población cercana a los mil cien millones de habitantes y con un costo considerablemente bajo de su mano de obra. La hora de trabajo en India cuesta un dólar, mientras que en Estados Unidos este costo supera los 20 dólares.

Sin embargo, hasta el momento China supera claramente a India. En los últimos 25 años, el crecimiento económico promedio se ubicó cerca del 10% anual y el crecimiento del Producto Bruto Interno per cápita duplicó al de India. Ante esta situación, cabe aquí preguntarse si existe la posibilidad de que India supere alguna vez el desempeño económico de China o al menos lo iguale.

El crecimiento económico de India durante los últimos 25 años promedió poco menos de 6%, pero resulta importante observar que a partir de 2003 se aprecia un apreciable salto cualitativo. La tasa promedio anual de expansión de su economía pasó de 4,2% al 8,5% y con una perspectiva favorable. Adicionalmente, hay consenso entre economistas indios de que existen al menos tres razones para pronosticar un surgimiento de India.

En primer lugar, la demografía india es favorable en el largo plazo por sobre la china. El ratio de dependencia de la India, el cual mide la relación entre la población económicamente activa y la suma de las personas inactivas (menores de 15 y mayores de 64 años), caerá por debajo de la China en unos 20 años. Segundo, la calidad institucional de India es superior a la de China.

Su sector privado se encuentra desarrollado, el sistema legal afianzado, su democracia estable y abunda la libertad de expresión. Este contexto le permite afianzar los controles contra la corrupción y el estado de derecho. Finalmente, India tiene mejores condiciones para mejorar sus políticas y sus inversiones. Posee niveles de inversión inferiores a los de China, lo que explica las diferencias en las tasas de crecimiento de ambos países. En los dos últimos años la oferta no ha podido acompañar a la demanda y, como consecuencia, los niveles de inflación se han situado en torno al 6,5% anual.

No obstante, a la menor tasa de inversión, hay que añadir algunos otros obstáculos entre los factores que explican el menor desempeño indio. Se destacan, el enorme déficit fiscal y la excesiva regulación de las leyes laborales vigentes y del comercio exterior.

El buen desempeño de la economía india durante el último cuarto de siglo ha sido, sin lugar a dudas, un gran logro, pero la realidad es que podría haber sido aún mejor. Es imprescindible, adecuar la demanda y la oferta mediante un suave enfriamiento de la economía vía consumo, de manera de evitar también un espiral inflacionario. Para ello, en el plano monetario, debería elevar la tasa de interés, limitar la oferta monetaria y revaluar la moneda.

A la vez, en la economía real, debería realizar una serie de reformas: desregular los mercados laborales, revitalizar el sector agrícola, aumentar la inversión en infraestructura básica, eliminar el déficit fiscal y liberar gradualmente el comercio.

Es cierto que todo esto no es fácil, pero si lo lograra, India continuará su sendero de expansión sin peligro de caer en un proceso inflacionario, contribuyendo a mantener la tendencia en el crecimiento mundial y con muchas posibilidades de alcanzar o superar a China.

* Eduardo Luis Fracchia, es investigador senior de Departamento de Economía del IAE, Universidad Austral www.iae.edu.ar