La disolución de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca) y el atraso de la puesta en marcha de la nueva Unidad de Control y Evaluación de Subsidios, que la reemplaza, generan más de un dolor de cabeza a la agroindustria, ya que desde hace un mes se congelaron los pagos de compensaciones. Esta demora genera un fuerte problema de financiamiento a molinos harineros, procesadores avícolas y engordadores de bovinos a corral (feedlots), entre otros sectores. Lo más llamativo es que, según confiaron varios operadores, nadie en el Estado sabe cuándo se reanudarán los pagos del mecanismo creado en 2007 para frenar la suba de los alimentos en el mercado interno, a través de subsidios a la agroindustria.
"Si las compensaciones siguen frenadas diez días más, en abril va a haber un desastre. Faltará harina, porque estamos desfinanciados y no compramos trigo desde hace 45 días", dijo una alta fuente de la molinería que pidió mantener su nombre en reserva. De acuerdo con el ejecutivo, el sector tiene un atraso de seis meses en el pago de compensaciones. Aunque en la molinería afirman no tener cuantificado el monto de la deuda, ésta podría ascender a varios centenares de millones de pesos. Desde 2007 a la actualidad, el sector cobró un promedio de $ 940 millones por año de subsidios, con la condición de congelar el precio de la harina en el mercado interno.
En los feedlots el atraso es aún mayor. Si bien los subsidios al sector fueron eliminados en 2010, los engordadores aún esperan los pagos atrasados correspondientes al lapso de nueve meses que va de julio de 2009 a marzo de 2010.
"La deuda atrasa el ciclo de producción; ya el año pasado produjimos menos por la demora de los pagos de la Oncca. Para peor, si hubiéramos cobrado a fines de 2009 o comienzos de 2010 lo que nos debían podríamos haber comprado el triple de terneros que podemos comprar hoy con esa plata, debido a la revaluación de la hacienda", explicó una fuente del sector que pidió reserva de identidad.
Pese a que el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, le prometió ayer en una reunión al presidente de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, que a partir de esta semana se liberarían los pagos a los molinos para destrabar la comercialización de trigo, según los consultados nadie en el Gobierno sabe con exactitud cuándo empezará a funcionar la unidad que sucederá a la Oncca en el reparto de los subsidios.
El propio subsecretario de Agricultura, Oscar Solís, dijo ayer en una conferencia de prensa desconocer cuándo se pondrá en marcha el nuevo organismo y quién lo encabezará.
"Estamos muy preocupados por este panorama. Nadie en el Gobierno sabe cómo y cuándo se va a normalizar el tema de las compensaciones, y mientras tanto ya hay muchas industrias paradas y con problemas en el pago del trigo", dijeron en la industria molinera. "En esta situación, ni siquiera podés balancear el desfinanciamiento subiendo el precio de la harina. Por tener compensaciones tenemos un acuerdo con la Secretaría de Comercio Interior, y si lo violamos subiendo los precios, no nos pagan más nada", acotaron.
En el sector del engorde a corral, la asfixia no es tan grande, pero admiten que si se saldaran las compensaciones atrasadas se podría arrancar mejor el ciclo de producción. "Necesitamos que resuelvan el problema rápido y que la ex Oncca se ponga al día, porque estamos cerca de la zafra de terneros, que es el momento cuando se define la oferta de carne que habrá en el año", explicó la fuente.
Según los feedloteros, el atraso en los pagos y la subsiguiente eliminación del sistema de compensaciones les implicaron una serie de complicaciones financieras. "El negocio está con márgenes chicos y costos altos. Antes tener un feedlot de 5000 cabezas costaba 5 millones de pesos, hoy armarlo cuesta 15 millones. Todo esto nos obliga adaptar el negocio a nuevas reglas, porque hoy se necesita un plazos de 150 días para engordar, en vez de 70 días, y para eso hace falta una espalda financiera más fuerte", dijo una fuente del sector.
Reparto millonario
Las compensaciones, creadas en 2007 para desacoplar los precios internos de la suba de los valores internacionales de los alimentos, repartieron desde su inicio hasta la disolución del organismo unos 10.580 millones de pesos.
Los sectores más favorecidos por el sistema de subsidios fueron los molinos harineros, que cobraron 3771 millones de pesos; los feedlot, que cobraron un total de 2195 millones de pesos, y los faenadores avícolas, que recibieron compensaciones por 2100 millones.
Fuente: La Nación