Por Paula Premrou - Economista de Portfolio Personal
Tras tres días de fuertes subas, los mercados externos operan esta mañana de martes con tendencia mixta. Hubo subas en Asia donde el Índice Nikkei subió poco más de 4.5% luego del feriado de ayer. Las acciones europeas suben en promedio 0.5% con el IBEX español liderando las alzas con una mejora d 0.75%, la bolsa alemana operando neutra y las acciones de la city londinense perdiendo 0.2%.
Los futuros de Wall Street también operan sin una tendencia definida con el Dow Jones y el Nasdaq apuntando a una apertura alcista y el S&P operando levemente a la baja. En un día con pocas noticias el petróleo cae levemente a US$102.75 lo mismo que el oro que baja 0.06% a US$1.426.
El euro que ayer alcanzó su máximo nivel en relación al dólar en cuatro meses se mantiene hoy estable en niveles de US$1.423 lo mismo que la moneda japonesa que s mantiene en 81 yenes por dólar. Sube un punto básico la tasa del bono a 10 años a 3.337%.
Nos estamos acercando al cierre del trimestre, momento en el cual muchos fondos rebalancean sus posiciones y donde los inversores comienzan a anticipar los resultados del primer trimestre que se conocerán dentro de tres semanas. No han sido fáciles los primeros tres meses del año. Comenzó muy bien el 2011 para las acciones que se vieron beneficiadas por los buenos resultados del cuarto trimestre y por un cambio en los portafolios desde bonos hacia equity ante la expectativa de que este año comenzaría la suba de tasas.
Pero la crisis en los países del Medio Oriente y el Norte de Africa complicaron el panorama al provocar una fuerte suba en el precio del petróleo a lo que se sumó luego el terremoto de Japón y la amenaza de una crisis nuclear. El balance de 2011 todavía sigue siendo positivo para los principales índices americanos. Al día de ayer el Dow Jones subía 3.96%, el S&P 3.24% y el Nasdaq 1.48%. En Europa el balance también es positivo si lo medimos en dólares pero se vuelve negativo para las bolsas de Alemania e Inglaterra si los medimos en euros y libras respectivamente. Pero todo apunta a que los fundamentos de la recuperación económica seguirán siendo el principal driver para las cotizaciones y que podrán más que compensar los temores por las consecuencias del terremoto de Japón y la crisis política de los países del MENA y su consecuente impacto sobre los precios del petróleo.
Después de la vorágine informativa de las últimas dos semanas, el ritmo de las noticias parece haberse desacelerado. En Japón, continúan los avances para enfriar los reactores nucleares -se estima que hoy por la tarde ya estarán funcionando los sistemas eléctricos en los primeros cuatro reactores-y la preocupación vuelve a centrarse en los efectos de la contaminación radioactiva sobre los peces. De acuerdo a lo que publica el sitio de la compañía operadora de la central nuclear, la Tokyo Electric Power Co., se han encontrado cinco tipos de material radioactivo en el mar circundante que afectarían a la fauna marítima.
Por otro lado, una encuesta entre economistas realizada por la agencia de noticias Bloomberg apunta a que Japón registrará una fuerte recuperación de su economía en el segundo semestre luego de la contracción provocada por el terremoto del 11 de marzo. No hay todavía consenso sobre cuál será la caída del PBI en el primer trimestre y si la contracción continuará en el segundo trimestre. Todo dependerá de cuando se demore en normalizarse la provisión eléctrica y en restablecerse la cadena productiva. El Gobierno no ha dado todavía una estimación oficial sobre las consecuencias económicas del desastre.
El ministro de Finanzas Yoshihiko Noda dijo que todavía no se ha decidido cuál será el monto del paquete de reconstrucción ya que primero tienen que terminar de realizar un relevamiento de los daños.
Ataque a Libia
A solo tres días del comienzo de los ataques a Libia de la coalición internacional comienzan a surgir fisuras dentro de la misma. Mientras que Estados Unidos y el Reino Unido hacen gestiones para que la OTAN tome el mando de la ofensiva, Francia está en contra de darle intervención al organismo. Ayer se reunieron los embajadores de los 28 países que componen la OTAN y confirmaron su deseo de que la organización releve lo antes posible a la coalición. Actualmente las operaciones de la coalición efectuadas por Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña son nacionales y coordinadas por los cuarteles generales de Ramstein, al oeste de Alemania y de Nápoles, al sur de Italia. Francia considera que si la OTAN dirige la intervención, los países árabes no querrán participar y peor aún, terminarán denunciándola. Otro punto de discordia viene de Alemania y Turquía, que no quieren que en caso de intervención de la OTAN, ésta bombardee como lo hizo la coalición desde hace 48 horas.
Europa avanza en los detalles finales del fondo de rescate que tendrán que aprobar este fin de semana los mandatarios de la región. Ayer, los ministros de Finanzas de la eurozona acordaron aumentar el capital del fondo permanente de rescate para los países de la eurozona hasta 700.000 millones de euros.
Se trata del fondo permanente de rescate que a mediados de 2013 reemplazará el mecanismo temporal activado en 2010 para ayudar a los países de la zona euro con problemas financieros. Con el fin de poder prestar hasta 500.000 millones de euros a estos Estados, el mecanismo dispondrá de una base de capital de 700.000 millones de euros. De esta suma, los miembros de la zona euro aportarán 80.000 millones de esa moneda en forma de capital a una sociedad cuya sede se encuentra en Luxemburgo. El resto, es decir, 620.000 millones de euros, equivale a la suma de capital exigible a los Estados en caso de necesidad y a garantías. La contribución de cada país será determinada en función de su participación al capital del Banco Central Europeo.
En la reunión de este jueves y viernes en Bruselas, los líderes de la región también tratarán el reclamo de Irlanda para que la eurozona rebaje los intereses del préstamo que recibió en 2010 para evitar la bancarrota. Dublín solicita un abaratamiento del préstamo, pero sus socios le exigen en contrapartida que acepte elevar el impuesto a las sociedades, uno de los más bajos de la UE y criticado en el continente por incitar a la deslocalización de empresas europeas en Irlanda.
Fuente: Portfolio Personal