Las aseguradoras ya no podrán cubrise en el exterior

Por una resolución que será publicada en el Boletín Oficial, según adelanta hoy el diario El Cronista, la Superintendencia de Seguros de la Nación obligará a las compañías del sector que operan en el país a “reasegurarse” sólo con empresas que inviertan en la Argentina. Igual el organismo se autoproclamará la facultad para conceder o no “excepciones a la regla”.

“Queremos que todo el dinero que hoy se fuga por las maniobras de lavado en los seguros se empiece a invertir en el país”. En la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN) repiten el argumento para defender una medida que fue fuertemente resistida en estos días por las cámaras empresariales, pero que finalmente saldrá a la luz. Por una resolución que será publicada en el Boletín Oficial, el organismo obligará a las compañías del sector a “reasegurarse” sólo con empresas que inviertan en el país y quedará facultado para decidir si concede o no “excepciones a la regla” cuando considere que hay razones que impiden que la cobertura en el mercado nacional.

“Quieren generar un mercado nacional de reaseguros, que sería el único en América latina. Están queriendo obligar a los reaseguradores extranjeros para que, si desean operar en la Argentina, deban invertir capital dentro del país”, resumió una fuente del sector.

En el organismo reconocen que la idea principal de la nueva normativa es forzar a las compañías aseguradoras a instalarse en el país. “Hoy el 100% del mercado se reasegura afuera, la idea es que puedan hacerlo a nivel local”, comentó un funcionario. “En lugar de resistirse, deberían pensar en la oportunidad de negocios rutilante que esto les va a generar”, continuó.

La Superintendencia mantuvo reuniones diarias con empresarios del sector desde el martes hasta ayer para discutir los puntos más ásperos de la medida. El texto, que alcanzará a derogar la resolución anterior (la 24.805 y sus modificaciones), indica que para poder operar en el país las entidades reaseguradoras extranjeras deberán acreditar el capital mínimo de u$s 5 millones. El plazo para adaptarse a la resolución se extendería hasta el 1 de septiembre próximo.

En el sector ya calificaron la iniciativa como una medida “nefasta”, que retrotraerá la actividad en varias décadas y que irá “a contramano de lo que están haciendo todos los países del mundo”.

En la Superintendencia, sin embargo, consideran que es necesaria para “tomar las riendas del mercado e impedir las distintas maniobras de lavado de dinero que hoy están detrás del reaseguro”.

El artículo 19, incluido en el anexo de la ley, establece que las operaciones de reaseguro con compañías extranjeras serán permitidas sólo en casos excepcionales y previa autorización del ente de control. Este punto fue furiosamente cuestionado por los empresarios porque presumen que dará lugar a la Superintendencia a actuar con total “discrecionalidad”.

“La SSN podrá permitir suscribir contratos de reaseguro con entidades reaseguradoras extranjeras que realicen sus operaciones desde su sede central, cuando por la magnitud y las características de los riesgos cedidos dichas operaciones de reaseguro no puedan ser cubiertas en el mercado reasegurador nacional”, dice el artículo. Y agrega que “la solicitud deberá formularse con carácter previo a la suscripción del contrato”, y que “tendrá que ser acompañada de todos los elementos de juicio que justifiquen el criterio excepcional”.

En el ente que preside Francisco Durañona apuraron la medida con el argumento de que será altamente efectiva para evitar las maniobras de lavado de dinero y que contribuirá a la posición que deberá presentar la Argentina ante el GAFI la semana próxima.

“Actualmente, las transferencia de fondos que se hacen con las reaseguradoras tienen un control muy básico, y en ellas se ven maniobras que no quedan del todo claras”, dicen. Y estiman que hoy existe una enorme brecha entre las primas pagadas y los siniestros cobrados por las aseguradoras por la que el país termina sufriendo una fuga de divisas de entre u$s 500 y u$s 600 millones al año.

“El engrosamiento de las primas da lugar a sospechas de lavado de dinero. Nos gustaría que el Estado capitalizara ese dinero y que se invirtiera en el país”, agregan.

En el sector advierten que las compañías de capitales nacionales resultarán insuficientes para abastecer a todo el mercado asegurador. “Con este nuevo esquema se va a producir un cuello de botella en estas compañías locales, que van a tener que retrocesionar (es el acto de asegurarse con otra compañía del sector) estos riesgos. Dudo de la capacidad de las empresas argentinas de absorber todos los riesgos del mercado”, comentaron desde un estudio de abogados que asistió en estos días a las aseguradoras.

En la Superintendencia prometen que estimularán a las seis reaseguradoras extranjeras que hoy tienen sucursales en el país a “ocuparse de copar el mercado”. Pero que, en el caso de que éste no pudiera ser abastecido totalmente, estarán dispuestos a crear una empresa nacional de reaseguros que cubra el faltante, que podrá ser estatal o mixta.

“La idea no es acorralar al mercado, sino darle los tiempo para reaccionar. Preferimos esperar a la reacción del sector, y tomar medidas sobre la base de esa reacción”, comentaron.

Los especialistas advierten, sin embargo, que la menor solvencia que tendrán las reaseguradoras nacionales podría poner en riesgo a otras actividades de la economía local.

“Si nos quedamos sin mercado de reaseguros, se pone en juego todo. En la Argentina no habrá capacidad para retener ni siquiera los aviones de Aerolíneas Argentinas, porque las aseguradoras de acá no van operar sin reaseguro bajo ningún punto de vista. Ni siquiera ante el caso de que crearan una reaseguradora estatal”, comentó un empresario.

Fuente: Cronista.com