La inflación que se come el poder adquisitivo del salario nos obliga a usar el ingenio para hacer rendir al máximo el dinero. Y como no se trata de pasarla mal y vivir a pan y agua, sino más bien de ser inteligentes y cuidadosos en nuestros gastos diarios, aquí van algunos consejos sencillos y básicos que ayudar a llevar mejor las finanzas personales:
1- Lleva un recuento semanal de todos tus gastos. Y cuando se dicen todos son “todos”: propinas, estacionamientos, chicles, cafecitos, billetes de lotería y demás. Puede ser un tanto tedioso, pero a decir verdad ayuda a la moderación. Es muy común, después de sacar dinero del cajero, que al poco tiempo uno tenga la sensación de no saber en qué se gastó el dinero. Si uno lleva el control, se piensa dos veces antes de ir por ahí gastando de a poco el dinero. También ayuda a saber qué gastos son prescindibles y a recortar por ahí. De esta forma también las sorpresas con la tarjeta de crédito son menos y no llegarás a final de mes con un cuentón de miedo.
2- Aprovecha los cupones y tarjetas de descuento. Muchas veces no estamos acostumbrados a utilizar estos beneficios, quizá porque pensamos que son un engaño. Pero la realidad es que si te acostumbras a usarlos, te darás cuenta que de vez en cuando sí estás ahorrando. Así que si tu supermercado, aerolínea, librería, cine, ofrece una tarjeta de recompensas, cupones de descuento o beneficios por ser socio, hay que utilizarlos. ¡Son pocas las veces en que los consumidores podemos salir ganando! Una vez que incorpores el hábito no podrás dejar de hacerlo.
3- Planea y compra por adelantado. Las cosas parecen ser mucho más caras exactamente en el momento en que las necesitas. ¿Útiles escolares o ropa para chicos justo los días antes de empezar el colegio? Si lo hubieras comprado tal vez antes, seguro los hubieras conseguido más baratos. ¿Comprar un videojuego para tu hijo tres días antes de navidad? En noviembre suele haber descuentos o promociones de compre ahora y pague después. ¿Si sabes que lo quiere, para qué esperar al último momento?
4- Aprovecha los descuentos de fin de temporada. Ya que estamos en febrero, una forma de sacarle provecho es no sólo buscar qué opciones hay ahora que todo está en liquidación sino ver qué se puede conseguir de media estación que podamos usar hasta llegar el invierno y pagarlo a precios rebajados hasta un 50%. Pero cuidado, no hay que caer en la trampa de guiarse sólo por los carteles. Aunque todo indique que el comercio está en liquidación de temporada, conviene no dejar nunca de comparar los precios. Muchas veces los descuentos del 40% o 50% se hacen sobre precios que previamente fueron subidos para que el impacto sea mayor, aunque el ahorro no sea tal.
5- Comparar planes de teléfono celular. No hay gasto que produzca más sorpresas desagradables que este. Estudios revelan que se gasta mucho más dinero comprando tarjetas telefónicas que contratando un plan prepago. También muchos contratan planes más baratos y después terminan comprando tarjetas porque agotaron el crédito, donde el costo del minuto es mucho mayor. Entonces lo que hay que hacer es conocer bien tus consumos y necesidades y obtener la mayor cantidad de minutos por el menor costo posible, sin tener que recortar tus llamadas. No hay que olvidar: a mayor cantidad de minutos en un plan, siempre es menor el costo individual del minuto.