El Gobierno anunció al mediodía que revisará el esquema de subsidios que desde 2003 se aplica a los servicios públicos, para "reducir, eliminar o mantener" algunos de ellos. Así lo dijo el ministro de Economía, Amado Boudou, quien sostuvo que esta decisión tiene que ver con "el desarrollo argentino y el contexto internacional de altísima volatilidad, que nos permite estar frente a una situación de analizar qué es pertinente cambiar" en el esquema de subsidios.
Con ese fin, comenzará a funcionar una comisión que se encargará de definir cuál será la nueva estructura de subsidios que aplicará el Estado nacional.
En conferencia de prensa, Boudou destacó que "la política de subsidios ha sido parte del éxito de la economía en los últimos ocho años. Esto le sirvió al país para industrializarse y tener un sistema económico más competitivo. Y además ha servido para incluir a sectores de la población que no contaban con servicios públicos".
El objetivo es que desde ahora los subsidios contribuyan a la competitividad de los sectores económicos beneficiados. Para ello se analizará el impacto que tienen en la cadena de valor.
Boudou señaló, en defensa de lo hecho hasta ahora, que los subsidios han servido hasta ahora para permitir el acceso a los servicios básicos a amplios sectores de la sociedad.
Por su parte, De Vido señaló que esta fue una decisión tomada por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Se van a quitar los subsidios a bancos y financieras, seguros, casinos y salas de juego, aeropuertos de Ezeiza y Aeroparque (no a los del interior), las terminales de ómnibus y las fluviales, la telefonía móvil y las actividades estractivas, como minería y petróleo.
“Esto es sólo el primer paso, porque se van a seguir analizando las cadenas industriales y de servicios para analizar una quita progresiva de subsidios”, destacó De Vido.
El dinero ahorrado, adelantó De Vido, se destinará a reforzar inversiones en infraestructura a nivel país. Se estima que en esta primera etapa se ahorrarían $600 millones al año.
El ministro de Economía, Amado Boudou, aseguró hoy que la eliminación de subsidios en numerosos servicios no implicará un ajuste tarifario.
“No prevemos ninguna carga extra para usuarios y consumidores", sostuvo el funcionario.
Por su parte, el ministro de Planificación federal, Julio de Vido, garantizó que las tarifas "no se modifican".
Tanto De Vido como Boudou negaron que haya un impacto inmediato en las tarifas de cada uno de los servicios. "Ahora los subsidios se analizarán según la capacidad contributiva de cada uno de sus beneficiarios", detallaron los funcionarios. Las readecuaciones comenzarán por las empresas.
"El trabajo de la comisión será elevar informes a los ministros y entes reguladores para que tomen las resoluciones necesarias", dijo De Vido e insistió que "esto es el comienzo de un proceso de análisis, pero no hay ninguna razón en la estructura de costos para que el costo de los subidos se traslade al servicio de final que se presta.