El Banco Central no quiere que hagan olas

La autoridad monetaria mantuvo el precio del dólar en $4,28. La demanda viene en descenso, lo que facilita la tarea del BCRA.

La preocupación oficial respecto del tema dólar es por la no renovación de depósitos en dólares. Hubo llamados a automotrices y otras empresas para que no giren utilidades, publica hoy Página 12.

“El dólar se mantuvo ayer sin cambios a 4,28 pesos, aunque en la primera parte de la rueda había llegado a sumar un centavo. La demanda del público fue reducida, al igual que en el segmento mayorista, adonde se operó un volumen de apenas 280 millones de dólares. El Banco Central tuvo un saldo neutro de intervención, pero las reservas cayeron otros 159 millones de dólares, a 46.655 millones. Entre otros factores, la pérdida estuvo vinculada con el fenómeno de salida de depósitos en dólares de los bancos, ya sea por el retiro de billetes de las cajas de ahorro o por la no renovación de plazos fijos en esa moneda. La preocupación oficial porque esa situación derive en un estrangulamiento de las líneas de prefinanciación de exportaciones llevó a que varios funcionarios se comunicaran con las empresas extranjeras para que detengan la compra de dólares. Ayer se sumó la ministra de Industria, Débora Giorgi, quien solicitó a las automotrices que reinviertan sus utilidades en lugar de girar dividendos” inicia la nota firmada por Cristian Carrillo y Javier Lewkowicz, en Página 12.

“La aplicación del nuevo régimen de control y fiscalización de los fondos para la compraventa de moneda extranjera se va ajustando con el transcurso de los días, según reconocieron a este diario directivos de bancos del microcentro. No obstante, todavía se registran rechazos y/o mensajes de “inconsistencia” en las consultas, a partir de que algunos datos de los contribuyentes ingresados en la base de la AFIP no están actualizados. Tal es el caso de la venta de automotores o inmuebles en las últimas semanas. Frente a esas situaciones, los contribuyentes deben concurrir a las agencias de la AFIP para ingresar los nuevos datos. Esos rechazos –a pesar de su baja incidencia en el total de transacciones– fueron utilizados por el establishment para iniciar una ola de rumores que generó incertidumbre entre los ahorristas”, continúa.

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