La inflación de Brasil se aceleró hasta el 5,91 por ciento en 2010, con lo que superó la meta del Gobierno (4,5%) y el dato del año anterior (4,31%), informó hoy una fuente oficial.
La subida de precios del año que se acaba de cerrar fue similar a la de 2008 (5,9 por ciento) y se explica por el fuerte encarecimiento de los alimentos, según informó el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE).
Los alimentos, que consumen el 23,31 por ciento del presupuesto de las familias brasileñas, terminaron el año un 10,39 por ciento más caros, con subidas muy importantes en productos básicos en la dieta de los pobres como el fríjol, que se disparó un 51,49 por ciento.
Los productos no alimenticios acumularon un alza del 4,61 por ciento, los alquileres presionaron la inflación con una subida del 7,42 por ciento, mientras que los gastos del transporte se moderaron, con un alza del 2,41 por ciento.
En diciembre los precios se moderaron al registrar un alza del 0,63 por ciento, ligeramente inferior a la del mes anterior, pero que duplicaron respecto a la del mismo periodo del año anterior.
En los últimos años, el Gobierno se ha fijado como meta una inflación anual del 4,5 por ciento, aunque admite una horquilla de variación de dos puntos porcentuales en cualquier sentido, por lo que la subida de precios de este año se considera que ha cumplido los objetivos oficiales.
La aceleración de los precios llevó al Banco Central a elevar los tipos de interés al 10,75 por ciento y la entidad ya ha dado señales que continuará endureciendo su política monetaria este año, puesto que la meta de inflación para 2011 es la misma, del 4,5 por ciento.
La subida de los precios ha acompañado a la recuperación de la economía brasileña que, según cálculos oficiales, puede haber terminado 2010 con una subida cercana al 7,5% por ciento del Producto Interior Bruto (PIB).
La inflación oficial se mide apenas en las regiones metropolitanas de once grandes ciudades: São Paulo, Río de Janeiro, Brasilia, Belo Horizonte, Salvador, Recife, Porto Alegre, Belén, Fortaleza, Curitiba y Goiania.
De la deflación a los aumentos
En tanto, el índice de precios al consumidor (IPC) en Chile cerró 2010 con un incremento del 3%, tras anotar una subida del 0,1% en diciembre, levemente superior a las previsiones de los expertos, según informaron hoy fuentes oficiales.
De acuerdo con el informe del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), los precios volvieron a incrementarse en Chile tras la deflación del 1,4% que se registró en 2009, cuando la economía se contrajo un 1,5%.
En el ejercicio previo, en 2008, la inflación alcanzó un 7,1%.
En tanto, en 2010 hubo diez meses en los que el IPC aumentó y sólo uno (agosto, con una caída del 0,1%) en el que retrocedió, mientras que en junio no registró variación alguna.
El incremento del 0,1% en diciembre se sitúa levemente por encima de los pronósticos de expertos consultados por el Banco Central de Chile, que apuntaban a una variación nula de los precios en el último mes del año para cerrar 2010 en un 2,9%.
En tanto, el instituto emisor auguró el pasado 20 de diciembre, en su último Informe de Política Monetaria (IPoM), una inflación del 2,8% y un crecimiento del producto interior bruto del 5,2% para 2010.
La subida de precios en diciembre se explica principalmente por las alzas en educación (1%), transporte (0,7%), restaurantes y hoteles (0,6%), que en conjunto incidieron en 0,24 puntos porcentuales en la variación del índice general.
Estos aumentos fueron contrarrestados en parte por los descensos en los precios en prendas de vestir y calzado (1,7%), comunicaciones (0,5%), cultura (0,5%) y alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles (0,2%).
En conjunto, estas partidas incidieron en 0,151 puntos porcentuales en el índice de precios al consumo.
Por grupos, los bienes y servicios diversos, con un 15,8%, acumularon la mayor subida durante el año, seguida por bebidas alcohólicas y tabaco (11,1%), el transporte (6,1%) y alimentos y bebidas no alcohólicas (5,6%).
También acumularon alzas las divisiones de alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles (4,9%), restaurantes y hoteles (4,7%), educación (3,5%), salud (1,3%) y muebles y artículos para el hogar (0,5%).
En cambio, la mayor caída se registró en las prendas de vestir y calzado (20,8%).
En 2010 también hubo descensos en los precios de la recreación y cultura (5,9%) y de comunicaciones (3,6%).
Para 2011, el Banco Central proyecta que la inflación será del 3,3% en diciembre y del 3% a fines del horizonte de proyección, es decir, en el cuarto trimestre de 2012. EFE
Fuente: EFE