Las empresas reclaman más dinero y mayor celeridad en el pago. El contrato de estas empresas con la obra social de los jubialdos venció el 31 de diciembre, pero la falta de acuerdo hace que los mayores actualmente no tengan descuentos en las farmacias, que iban del 40% al 80%.
Los laboratorios se cansaron de las idas y vueltas del PAMI, su principal cliente, y decidieron cortar por lo más fino.
Luego de casi 15 años de relación, cortaron la prestación que le brindan a los afiliados a la obra social, por lo que hoy por hoy los cerca de cuatro millones de jubilados que cuentan con esa cobertura no pueden comprar remedios con descuentos en las farmacias.
El contrato venció el 31 de diciembre pasado, y las partes jamás lograron llegar a buen término sobre su continuidad.
Según pudo saberse, los motivos que esgrimen las compañías a la hora de explicar la falta de acuerdo son variados, aunque todos apuntan en la misma dirección: las contínuas demoras por parte del Gobierno para encarar las negociaciones de cara a 2011, por un lado, y el cambio de las reglas de juego, por el otro.
El primer cortocircuito entre los laboratorios y el PAMI se produjo en noviembre del año pasado. Por aquel entonces, las compañías le “recordaron” al Gobierno sobre el vencimiento del contrato, aunque advirtieron que no aceptarían mantener el esquema vigente, es decir con un pago mensual de $ 82 millones y un sistema de abono “por prestación” (se paga por los servicios utilizados). Así, en noviembre el pago creció hasta los $ 94 millones y se prometió que se mantendría el sistema “per cápita” (se abona un monto fijo por cantidad de afiliados).
Una vez que estuvieron a punto de firmar, dicen los laboratorios, se volvieron a cambiar los papeles. Se mejoraría levemente el pago mensual, aunque se impondría el sistema “por prestación”, el preferido por las empresas, aunque no en este caso ya que aducen que las tarifas que impone el PAMI nada tienen que ver con la realidad.
El martes pasado por la mañana se produjo el último encuentro entre empresarios y el Gobierno (representado por Luciano De Césare, titular del PAMI), y no hubo cambios.
La gravedad que tiene esta situación para los afiliados a la obra social es más que clara, aunque para los propios laboratorios no contar con el dinero que ingresa por parte del PAMI no pasa desapercibido. Cerca del 20% de las ventas de los laboratorios provienen de la obra social de los jubilados.
Según el esquema que funcionó hasta el último día de 2010, los afiliados al PAMI se beneficiaban con descuentos que iban del 40% al 80 por ciento. De ese total, un 26% corría por cuenta del laboratorio, en tanto que las farmacias se hacían cargo de un 13,5 por ciento.
De los remedios que mayor porcentaje de descuento tienen se consumen 1,6 millón de unidades, la misma cantidad que aquellos beneficiados con un 40 por ciento. En total, los afiliados al PAMI consumen por mes unos 6 millones de medicamentos.
Si bien en el sector de los medicamentos se estima que el acuerdo deberá ver la luz “cuanto antes”, lo cierto es que las posiciones todavía se encuentran demasiado distanciadas como para poder decir con certeza cuándo se producirá la firma. Por estos días, los empresarios mantienen reuniones para analizar los pasos a seguir.
Fuente: Cronista.com
Laboratorios en pie de guerra: cortan descuentos al PAMI
Las empresas reclaman más dinero y mayor celeridad en el pago al Gobierno. El contrato de estas empresas con la obra social de los jubilados venció el 31 de diciembre, pero la falta de acuerdo hace que los mayores actualmente no tengan descuentos en las farmacias, que iban del 40% al 80%.