"El Gobierno quiere regularizar los pasivos y mostrar que tiene en orden un altísimo porcentaje de la deuda que s emantiene con el Club de París. No quiere hacerlo con un plan a mediano plazo, porque así no podría eludir el monitoreo del Fondo Monetario Internacional, pero tampoco quiere hacerlo en un solo pago, para no reducir en alrededor de US$ 7000 millones las reservas de un solo golpe y causar incertidumbre".
Así lo sostiene Jorge Oviedo, columnista especializado en temas económicos del diario La Nación, quien avanza en los detalles de cómo manejarán -a su criterio- el Presupuesto 2011 desde el Gobierno.
Según Oviedo, la fórmula para avanzar con el pago al Club de París es la siguiente: "Un pago en un plazo breve, de no más de 2 años o incluso uno que no vaya más allá de diciembre de 2011. Arreglar este plan es la tarea fundamental que Néstor Kirchner encargó a un delegado personal: Alfredo Mac Laughlin, designado en agosto como representante argentino ante el FMI. Así lo revelaron fuentes involucradas en las negociaciones".