IVA y ANSeS, las fuentes del Presupuesto 2011

En su columna de Diario Perfil, el economista Guillermo LoCane denuncia que el Presupuesto 2011 será financiado por recursos de aportes jubilatorios e IVA. También se muestra preocupado por el impuesto a las ganancias sobre los sueldos de los trabajadores.

Contador público, egresado de la UBA, ex asesor del Senado y actual consultor de la cámara baja, Guillermo LoCane expone sus laureles y analiza la política económica del gobierno. Libre de tapujos, intenta brindar luz sobre determinados tópicos, siempre confusos para el común de las personas. De acuerdo con LoCane, el proyecto del Presupuesto 2011 basa su potencial únicamente en los aportes de la ANSeS e IVA. A continuación, el informe:

La versión digital de la síntesis del Proyecto de Ley llegó al Congreso firmada por un tal Alberto Ángel Fernández  y por el inefable ministro Amado Boudou, quien, ocupado quizás con las lamentables actividades “artísticas” que hace para destacarse, no advirtió que estaba rubricando el documento junto al nombre del ex-jefe de gabinete y no con el del actual (el no menos inefable, Aníbal F.).

Pequeño detalle que explica el poco respeto que el habitual dibujo presupuestario les merece a las autoridades correspondientes, hasta en sus aspectos formales.

No obstante ello, el texto confirma una verdad que los trabajadores, en particular, y consumidores, en general, conocen en carne propia: Son los principales contribuyentes del Tesoro.

En el año 2003, el IVA representaba el  26,41% de los recursos y las contribuciones sociales (aportes y contribuciones para jubilación) eran el 20,96% del  total. Para el año 2011 el presupuesto prevé recaudar por  IVA 27,75% y por contribuciones sociales el 25,08% del total.

En su conjunto, el estado nacional espera recaudar aproximadamente 492.178 millones de pesos. Esto representará  un 30,42% del PBI que se estima en $ 1.617.968 millones de pesos. A esto hay que sumarle los impuestos y tasas provinciales y municipales.

Párrafo aparte merece el impuesto a las ganancias, que en los últimos tiempos tantos dolores de cabeza (y de bolsillo) han traído a los asalariados.

En el año 2003, en total, es decir sumando lo abonado por las empresas y por las personas físicas, el tributo representaba el 18,60% del total de recursos.  Para el 2011, el gobierno piensa cubrir el 18,27% de toda su recaudación con este impuesto. Es decir casi el mismo porcentaje que ocho años atrás. Concretamente, ninguna mejora relativa, en el único gravamen que es realmente progresivo y progresista al tener una técnica que hace pagar más a los que más ganan.

Pero, eso no es todo.  El Poder Ejecutivo piensa confirmar para la liquidación del ejercicio 2010 del impuesto a las ganancias de las personas físicas el escuálido ajuste del 20% en los mínimos no imponibles, cargas de familia y demás deducciones, habilitado provisoriamente para las retenciones que sobre los sueldos y otras remuneraciones se están practicando durante este año. Con lo cual es muy probable que, con esto atrasos en los ajustes de los valores deducibles, los trabajadores, que son el mayor número de contribuyentes del gravamen,  incrementen nuevamente su participación en el total de la recaudación.

Abona esta presunción el siguiente dato. Según estadísticas de la propia administración tributaria, en el año 2009 las empresas  realizaron presentaciones del  gravamen por un total de $ 40.865 millones de pesos. En tanto que la personas físicas pagaron (considerando todas las categorías) $ 26.987 millones. Es decir que la proporción de contribución fue, prácticamente, 40% personas y 60% las empresas. En el año 2003, dentro del total de la recaudación del gravamen, la proporción era: 26% personas físicas y 74% empresas.

Fuente Diario Perfil