Muchos se preguntan si África se convertirá tarde o temprano en un continente para tomarlo seriamente como alternativa de inversión financiera. Aún es muy temprano para poder afirmarlo, pero ya se vislumbra un interés estratégico de largo plazo por parte de China, así como un acercamiento por parte de Brasil para unir fuerzas en la provisión global de commodities.
El riesgo geopolítico es aún muy alto, a excepción del modelo anglosajón imperante en Sudáfrica, el mercado accionario y de renta fija más desarrollado de la región. El resto se dividen entre países sin desarrollo de sus mercados de capitales y con necesidades básicas muy insatisfechas, y un grupo de países "de frontera" como Egipto, Nigeria y Marruecos con algunos aspectos más que interesantes para considerar a largo plazo.
Debido a las bajas tasas de interés imperantes en el mundo desarrollado, muchos inversores deciden correr mayores riesgos e invertir en países de frontera para obtener mayores rendimientos. Una de las regiones buscadas por los inversores para este objetivo es África.
Los países africanos resistieron bien a la crisis del 2008, que se concentró en bienes de consumo duraderos y bienes de inversión, sectores relativamente pequeños en la mayoría de los países de África. La escasa integración financiera también ayudó a un menor impacto. El PBI de la región pasó de un crecimiento del 5% en 2008 a 1.6% en 2009: si se tiene en cuenta la magnitud de la crisis global, esa desaceleración ha sido más que auspiciosa.
Los países afectados fueron aquellos con economías más abiertas, como Sudáfrica. En tanto, los estados exportadores de petróleo han demostrado tener una menor vulnerabilidad de lo esperado debido a la rápida recuperación de los precios de exportación.
Dado que la zona es muy sensible al aumento de los precios de los alimentos ya que gran parte de la población es de bajos recursos, las presiones deflacionarias y la caída de la demanda ayudaron a bajar los precios de alimentos y combustibles. La media de inflación para la región se mantuvo en un dígito en los primeros meses de 2010.
Sudáfrica es el país más importante de África y con la economía más integrada al resto del mundo. En el primer trimestre de 2010 tuvo un crecimiento de 4,6% debido, fundamentalmente, a la recuperación de la demanda externa, el resurgimiento de los flujos de capitales y el interés que muestran los inversores por los mercados emergentes.
Los principales países exportadores de petróleo de la región tuvieron un destacable crecimiento económico. Nigeria creció 5,6% en 2009 y continuó a un fuerte ritmo en el primer trimestre de 2010, apoyada por un intenso crecimiento en la agricultura, las ventas al por mayor, el comercio al por menor, y los servicios.
Angola ha logrado crecer el 2% el año pasado, impulsado por el sólido desempeño en los sectores no petroleros, después de expansiones superiores a los dos dígitos en años anteriores. Sin embargo, el crecimiento fue erosionado por una disminución en la producción de petróleo, por los recortes de la inversión pública y por la debilidad del consumo privado, así como grandes atrasos en los pagos del gobierno a los proveedores nacionales.
Las perspectivas de crecimiento para África muestra una estimación de crecimiento en torno al 4.5% para este año y del 5.1% y 5.4% para 2011 y 2012, respectivamente. Se espera que la recuperación venga de la mano del impulso de la demanda externa y la inversión fija, mientras que el cambio de ciclos de los inventarios también contribuiría al crecimiento en algunos países.
Se espera que el PIB en los países exportadores de petróleo se acelere en 2010 a 5,7%, impulsado tanto por los precios del petróleo y el aumento de la demanda externa de dicho commodity, como así también por el interés de los inversores de países ricos en minerales. La fuerte demanda de minerales de Asia asegura la continuidad de las inversiones en el cobre, hierro, manganeso y mineral de las minas de uranio en los países ricos.
¿Cómo pueden posicionarse los inversores en el continente? Una de las alternativas para el inversor es el ETF denominado AFK que replica el índice Dow Jones Africa Titans compuesto por solo 50 acciones y que cotiza en la bolsa de Nueva York.
Desde su creación en el año 2008, el mismo alcanzó un piso en los USD 17,5 registrado en el mes de marzo de 2009. A partir de allí comenzó a recuperarse hasta llegar a un valor de USD 32,70. Dicho valor no logró alcanzar los niveles de 2008. Desde el máximo alcanzado a comienzos de abril de este año, la cotización del ETF se mueve entre los USD 27 y 32.
Destacamos que este activo no se ubicó por debajo de USD 27 desde julio del año pasado.
A pesar del fortalecimiento esperado en el crecimiento de la economía africana, la misma debería ser más competitiva si los gobiernos con ayuda internacional mejoran el acceso al crédito, invierten en infraestructura y mejoran los sistemas educativos.
En conclusión, África es un continente con un enorme potencial de crecimiento en el futuro, por lo que creemos factible inversiones en el ETF de esta región (AFK) pero con un horizonte de largo plazo y siempre teniendo en cuenta los problemas de infraestructura, inestabilidad política y capacitación de la población, entre otros, que lo hacen una inversión demasiado riesgosa.
Fuente: Darío Epstein en Buenos Aires Económico
África: continente heterogéneo y promisorio
Muchos se preguntan si África se convertirá en un continente para tomarlo seriamente como alternativa de inversión financiera. Aún no se puede afirmarlo pero hay interés.