Un nuevo instrumento financiero, que saldrá al mercado en las próximas semanas, permitirá al pequeño inversor transformar sus ahorros en ladrillos y obtener una renta anual de, al menos, un 10% en dólares.
El novedoso régimen tomará la forma de fideicomiso, en el cual el activo que garantiza la inversión es un proyecto inmobiliario, como por ejemplo un edificio residencial en construcción.
El monto mínimo de ingreso será bajo -se estima alrededor de u$s1.000- de manera de permitir que este tipo de desembolsos no quede limitado a los individuos con alta capacidad de ahorro, que son los que, en la actualidad, movilizan el mercado inmobiliario.
Como forma de hacer más atractiva a esta nueva herramienta, se permitirá la posibilidad de que estos títulos coticen en un mercado secundario, lo cual brindará liquidez a quienes no deseen quedarse con el título “a finish”.
El período de vida de la inversión será, justamente, el tiempo que demore el edificio en ser construido y comercializado, es decir, un promedio de dos años.
El ambicioso proyecto, cuyos detalles están siendo ultimados en la Comisión Nacional de Valores (CNV), será presentado al público en los próximos meses, según confirmaron.
La iniciativa está absolutamente en línea con el objetivo político del Gobierno, dado que este novedoso instrumento no sólo ayudará a derivar ahorro privado hacia la construcción sino que, además, se complementará con un plan que permita bajar el costo financiero de quienes necesitan tomar un crédito para cambiar su vivienda.
Leer más en Iprofesional