El gobierno redujo impuestos a un grupo importante de trabajadores, aludiendo que, de esa manera, "mejora el poder adquisitivo de sus salarios". Pero esa reducción de impuestos tiene como consecuencia inmediata la disminución de ingresos al Estado, con los cuales podría ejecutar políticas de equiparación social para muchas más personas en todo el país.
Desde ámbitos cercanos al propio Gobierno se abrió un debate interesante sobre el tema.
Así, hoy el diario Página/12 plantea esta polémica y su periodista especializado en finanzas, Raúl Dellatorre ,señala:
¿Es “progresista” bajarles el impuesto a los trabajadores mejor remunerados, restando recursos al Estado para fines sociales más distribucionistas? ¿No fue el ejemplo que dio Boudou, que el sacrificio fiscal es el valor de 31 mil viviendas populares, un ejemplo “claro” del sentido de esta reasignación de recursos?
En un país en donde todavía la presión impositiva no alcanza a numerosos "nichos" y en el que todavía hay sectores exentos de pagar Ganancias, por ejemplo, es un buen debate para saber si vamos hacia una sociedad más igualitaria o, simplemente, hacia un país más prejuicioso que equitativo.
Te invitamos a que leas esa nota y que nos des tus argumentos para arrancar un buen diálogo entre nuestros lectores.