La moda de los “siestarios” llega a la Argentina

Para seguir la tendencia de otros países, en el centro de Buenos Aires se inauguró el primer local que ofrece a los clientes la posibilidad de dormir una siesta de 45 minutos. La iniciativa permite un descanso sin tener que ir a casa.

La tendencia a crear lugares para ir a dormir la siesta, con aromas y colores adaptados a la personalidad de cada uno, que comenzó a propagarse por diferentes lugares del mundo ya llegó a la Argentina.

En Buenos Aires se inauguró el primer “sisestario”, en pleno centro. Se trata de un proyecto privado que invita a relajarse después del mediodía, publica hoy el diario Clarín, y reproduce el sitio iProfesional.com.

En Japón, Estados Unidos, Inglaterra, y Australia ya hay empresas que ofrecen servicios similares; o se lo estimula desde lo público, como en Francia.

El emprendimiento “consiste en un espacio de armonía para ciudades con estrés, y que ofrece, además, tomarse una siesta breve pero reparadora”, dijo al matutino Viviana Vega, directora de Selfishness junto con Daniel Leynaud.

Se llega al lugar y se puede dormir en camas especiales por no más de 45 minutos, que es el tiempo que el cuerpo necesita para descansar y recuperar luego el rendimiento y la concentración en el trabajo.

“No hay que llegar al sueño profundo. Por eso, antes de la siesta, la persona cuenta con la ayuda de un “coach” que le sugiere ejercicios de visualización o de relajación –aclaró Vega–. Muchos piensan que al tomarse una siesta breve pierden tiempo. Pero lo cierto es que al volver a trabajar la persona está reenergizada y rinde más”.

Además, se ofrecen servicios adicionales como masajes.

El valor de la sesión –incluídos los ejercicios- es de 100 pesos. También incluye la posibilidad de tomar té, sugerido por la reconocida sommelier Inés Bertón. Y al despertar, el lugar está iluminado con una luz de color adaptado al ánimo que vive cada cliente.