Con su nuevo Jeep Grand Cherokee, Fiat encara un reto que ha aquejado a todos los anteriores amos empresariales de Jeep: cómo atraer a automovilistas regulares sin enajenar a los clientes de los vehículos todoterreno.
Fiat, que adquirió Jeep después de tomar una participación con derecho de control en Chrysler el año pasado, quiere convertir la marca en un producto de suficiente atractivo general como para vender 800.000 vehículos al año en todo el mundo para 2014, 61% más que en 2008.
El Grand Cherokee 2011, cuyos envíos comenzaron ayer, incluye detalles de lujo y puede atravesar por medio metro de agua sin que el motor se detenga.
"El Grand Cherokee es una señal de que estamos avanzando hacia un atractivo más amplio", dijo en una entrevista Mike Manley, jefe de la marca Jeep y las operaciones internacionales de Chrysler.
El Jeep rediseñado es el primer modelo nuevo importante que se ha presentado desde que Fiat tomó el control y es crucial para los planes de recuperación de la compañía con sede en Auburn Hills, estado de Michigan.
"Jeep es probablemente una de las marcas más importantes para la compañía debido a su atractivo global, y Grand Cherokee es el Jeep con el que ganan la mayor parte del dinero", dijo Rebecca Lindland, analista de IHS Global Insight. "Esta es una compañía que está saliendo de una cirugía grande y cada revés es una amenaza para la supervivencia. Es muy, muy importante que hagan esto bien", agregó.
FRUSTRADO
Jeep ha frustrado a una serie de dueños desde su estreno en 1941 como un vehículo para usus múltiples del Ejército de Estados Unidos, algo que Richard Truesdell, quien se identifica como historiador del Jeep y director editorial del sitio de Internet Automotive Traveler, califica del "maleficio del Jeep".
"Cada vez que Jeep trata de alejarse de sus raíces, la gente se queja", dijo Patrick Foster, quien escribió el libro “The Story of Jeep” (“La historia del Jeep”) en 1998. "La gente no se quejó cuando Toyota se alejó de sus raíces automovilísticas al fabricar vehículos todoterreno".
Las ventas de Jeep tuvieron su apogeo en Estados Unidos con 554.466 en 1999, un año después de que Daimler adquirió Chrysler y lanzó un nuevo Grand Cherokee. El año pasado, las ventas cayeron a 231.710 mientras Chrysler atravesaba una quiebra de US$12.500 millones, respaldada por el Gobierno de Estados Unidos, que dejó a Fiat al timón. Jeep vendió alrededor de 300.000 Grand Cherokees en 1999 y 50.328 en 2009, según la firma de pronósticos IHS Global Insight.
Fuente La Tercera