El problema es que después de la baja adhesión del 45 % entre los bonistas grandes, ahora la duda es que se pueda llegar al 60 %. Por varias razones.
Una, que si los bancos y los fondos de inversión estuvieron remisos es posible que algunos de los chicos, que entran en el próximo turno, sigan sus pasos. Al revés de lo que se pensaba hace bien poco: que una aceptación del 55 % entre los grandes, como se calculaba, iba a inducir a los más chicos a participar.
Leé la nota completa haciendo clic