Argentina comenzó a levantar trabas comerciales a Brasil

Durante el fin de semana se liberó el ingreso de camiones que transportaban productos avícolas. Sin embargo, los exportadores brasileros aseguran que las barreras comerciales persisten y que permitir el ingreso fue para bajar el tono a la polémica durante las negociaciones entre la Unión Europea y el Mercosur.

Cristina Fernández y Lula Da Silva, protagonizan un conflicto comercial que quedó al descubierto. Foto: Telam
Cristina Fernández y Lula Da Silva, protagonizan un conflicto comercial que quedó al descubierto. Foto: Telam

El gobierno argentino comenzó a levantar algunas de las restricciones impuestas a las importaciones de alimentos de Brasil, aunque los empresaros del vecino paía aseguran que persisten las trabas.

Según informa el suplemento económico del diario Clarín, IECO, hubo un gesto de la Secretaría de Comercio Interior, que dirige Guillermo Moreno, de liberar  camiones que transportaban productos avícolas hacia Buenos Aires y que estaban detenidos en la frontera.

Sin embargo, desde Brasil aseguran que esa medida se tomó para bajar el tono de la polémica mientras dure la cumbre de Mercosur y Unión Europea, en el marco de la cita América Latina-Europa ocurrida en Madrid, para retomar las negociaciones de libre comercio entre ambos bloques.

En San Pablo cuestionan la "falta de sentido de oportunidad" del gobierno argentino de haber planteado el freno a importaciones de alimentos, tanto de Europa como de Brasil, apenas una semana antes de realizarse esa cita entre las dos partes, luego que las discusiones comerciales fueran congeladas en 2004.

En los entornos de la Federación de Industrias del Estado de San Pablo no ocultaron su extrañeza respecto de las declaraciones de la presidenta Cristina Fernandez de Kirchner quien en Madrid negó la existencia de restricciones comerciales.

Desde la semana pasada, la FIESP reclamaba en forma insistente que Argentina había puesto barreras a productos brasileños sin siquiera avisar a las autoridades nacionales. Hasta el canciller Celso Amorim debió salir a expresar la preocupación que causaban esas trabas. Y el ministro de Desarrollo e Industria Miguel Jorge tuvo que comunicarse con su colega Débora Giorgi para saber de qué se trataba y reclamar por camiones de comestibles perecederos que estaban frenados. Las autoridades aduaneras el sábado pasado levantaron, literalmente, las barreras. Pero los empresarios temen para la falta de garantías: "No sabemos si el gobierno argentino no volverá a aplicar ese tipo de restricciones".

Ayer, en Madrid, Cristina Kirchner negó que existan bloqueos informales contra alimentos europeos y brasileños. En efecto no hubo papeles, ni siquiera circulares internas. Pero sí una charla entre Moreno y los mayoristas de alimentos cuyos términos trascendieron inmediatamente. En esa conversación el secretario de Comercio había advertido a los grandes supermercados que debían eliminar de las góndolas productos enlatados o congelados que pudieran desplazar a las marcas nacionales. Se habló de latas de tomates italianas, de aceites vírgenes españoles y de granos de choclo brasileños. También se supo que habían caído en desgracia aves y sus derivados, lo que afectaría a sectores muy poderosos de la industria paulista. A estos sectores pertenecían los camiones cuyo paso fue liberado durante el fin de semana. Y también pasaron choclos en lata y carnes elaboradas.

Fuente: IECO