Las bolsas mundiales registraban hoy una jornada de calma tras las sesiones de gran volatilidad de los últimos días, aunque persisten las inquietudes por los problemas de déficits públicos en la Eurozona que sacó a la luz la deuda griega.
Las plazas financieras se habían recuperado el miércoles, apoyadas por la publicación de cifras de crecimiento algo mejor de lo previstas en Europa, tras el repliegue que siguió a la jornada de euforia del lunes.
En efecto, los mercados habían comenzado la semana con alzas espectaculares tranquilizadas por el anuncio de un inédito plan de apoyo de 750.000 millones de euros (cerca de un billón de dólares) destinado a los países de la Eurozona en dificultades.
El jueves, las bolsas europeas parecieron volver a la normalidad, con una tendencia al alza y concentradas finalmente en los resultados publicados por la empresas, en su mayoría buenos. Fráncfort ganó 1,1%, Londres 0,93% y París cerró en equilibrio (-0,04%).
Sin embargo, las bolsas de los países del sur de Europa fueron la excepción y sus caídas mostraron que la preocupación por la zona euro no se ha disipado. Madrid cedió 1,11%, Milan 0,72%, Atenas 1,87 y Lisboa 0,77%.
Estas bajas tuvieron lugar a pesar de que España anunció el miércoles una segunda tanda de duras medidas de austeridad, entre ellas una baja de los salarios de los funcionarios, la congelación de las pensiones y la supresión del llamado "cheque bebé".
En Portugal, el gobierno presentó el jueves por la tarde un nuevo plan de ajuste, basado entre otras cosas en un alza general de los impuestos.
En Asia, los mercados cerraron en alza el jueves. Tokio ganó 2,18%, Hong Kong 1,04% y Shanghai 2,06%.
De su lado, la Bolsa de Nueva York registraba una leve baja a media sesión: el Dow Jones perdía 0,29% y el Nasdaq 0,52%.
En América Latina, la Bolsa Mexicana de Valores abrió el jueves con una ganancia marginal de 0,01% y Sao Paulo con pérdidas de 0,18%.
Para los analistas de Global Equities, se trata de un "regreso a la normalidad", que debería continuar gracias a varias señales positivas, entre ellas el compromiso de ciertos Estados europeos de reducir aún más sus déficits.
Estas señales calmaban también al mercado cambiario, en el que los inversores recibieron de manera positiva la voluntad de la Comisión Europea de examinar los presupuestos nacionales para garantizarse que los déficits están bajo control.
El euro, que había registrado oscilaciones importantes en los últimos días, cotizaba levemente en baja el jueves a las 16H00 GMT a 1,2555 dólares contra 1,2615 USD el miércoles por la noche.
Según Yoshifumi Suzuki, corredor del Hachijuni Bank con sede en Tokio, los inversores "no pueden hacer bajar más al euro a raíz de la existencia del plan de la Unión Europea, pero tampoco pueden hacerlo subir porque no están seguros de que ese plan permitirá controlar la crisis".
En el mercado de bonos, las tasas de las obligaciones de Estado griegas a diez años se mantenían estables a 7,301%.
La calma también volvía al mercado del oro, que el miércoles había batido su récord histórico a unos 1.249 dólares la onza.
Este jueves, su precio se moderada y se situaba en torno a 1.237 dólares la onza.
Bolsas mundiales vuelven a la normalidad
Las bolsas europeas parecieron volver a la normalidad, con una tendencia al alza y concentradas finalmente en los resultados publicados por la empresas, en su mayoría buenos. Fráncfort ganó 1,1%, Londres 0,93% y París cerró en equilibrio (-0,04%). Las plazas habían comenzado a recuperarse ayer.