Pekín. El Ministerio de Asuntos Exteriores chino restó hoy importancia a las diferencias entre China y Argentina por las importaciones de soja, destacando que son "disputas normales en importantes países en desarrollo", y apeló a aumentar el diálogo bilateral para resolver el conflicto.
"Necesitamos consultas en pie de igualdad, y damos la bienvenida a discutir el problema para conseguir que mejore nuestra cooperación", destacó al respecto el viceministro de Asuntos Exteriores Li Jinzhang, responsable de política latinoamericana en la Cancillería china.
Li subrayó que la relación entre China y Argentina se ha desarrollado sin apenas problemas en los últimos años, y recordó que está previsto que este año visite el país asiático la presidenta argentina, Cristina Fernández, después de que el viaje previsto para enero fuera suspendido por la parte latinoamericana debido a problemas de política interna.
China impuso el pasado día 1 de abril trabas al ingreso a su mercado de aceite de soja proveniente de Argentina tras alegar razones sanitarias.
La disposición china frena la importación de aceites de soja que contengan más de cien partes por millón de residuos de hexano, un químico usado en la extracción de los aceites de semillas oleaginosas.
Sin embargo, en Buenos Aires la medida fue interpretada como una represalia a las resoluciones "antidumping" (contra la competencia desleal) impuestas por Argentina a importaciones de diversos tipos de productos chinos, como textiles y calzado.
El canciller argentino, Jorge Taiana, transmitió a principios de esta semana a la parte china su "gran preocupación" por las restricciones impuestas por la nación asiática a los aceites de soja provenientes de Argentina, y pidió la suspensión de la medida.
Según fuentes del sector, el 77 por ciento de las importaciones de aceite de soja de China -principal comprador mundial de este producto- provienen de Argentina, país que, a su vez, es el primer exportador mundial de este bien, con un 55 por ciento del mercado global.
De acuerdo a cálculos de la industria aceitera local, cualquier restricción comercial pondría en peligro un negocio que para Argentina representaría este año ingresos por 1.600 millones de dólares.
Se trata de uno de los primeros conflictos comerciales directos entre un país de Latinoamérica y China, quien también ha protagonizado fricciones similares con México (aunque habitualmente, las principales disputas se producen entre Pekín y las dos mayores economías en desarrollo, EEUU y la Unión Europea).
China resta importancia al conflicto por la soja
El Ministerio de Asuntos Exteriores del país asiático afirmó que las diferencias con Argentina por las importaciones "son disputas normales en importantes países en desarrollo" y apeló por aumentar el diálogo entre ambas partes a fin de arribar a una solución al problema comercial desatado el jueves pasado.