Multimillonario chino donó toda su fortuna

Uno de los chinos más ricos, Yu Pengnian, dejó su cuenta sin un centavo tras haber donado 900 millones de dólares a los más necesitados. Asegura que no deja nada a sus hijos porque "Si son más capaces que yo, no es necesario que les deje un montón de dinero. Si son incompetentes, tener mucho dinero sólo los perjudicará".

Foto: El Mundo
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Para que luego no digan que no queda gente buena en el mundo. Un empresario chino donó toda su fortuna a obras de caridad. Yu Pengniandejó más 900 millones de euros a los más necesitados y seconvirtió así en el principal filántropo del gigante asiático.

El magnate chino, que construyó un imperio de la nada, a sus 88 años, volvió a dejar su cuenta a saldo cero. "Ésta será mi última donación. No tengo nada más que dar", declaró Yu. La fundación que lleva su nombre recibió el pasado jueves el último cheque por valor de 3.200 millones de yuanes, según informó el 'China Daily', y reproduce el diario español El Mundo.

Los hijos del millonario chino, al que apodan 'el Carnegie de China', no verán ni un yuan del gran patrimonio de su padre, construido gracias a sus negocios en el sector inmobiliario. "No dejaré mi fortuna a mis hijos". Y explica los motivos de su decisión: "Si mis hijos son más capaces que yo, no es necesario que les deje un montón de dinero. Si son incompetentes, tener mucho dinero sólo les perjudicará".

"Todo será para fines caritativos, nadie heredará nada, no se destinará nada a hacer negocios", añadió. La Fundación Yu Pengnian tiene 195 millones de euros en depósitos bancarios y unas propiedades valoradas en más de 750 millones de euros, que generarán cada año otros 37,5 millones.

Dinero que se invertirá en mejorar la salud y la educación de los más desfavorecido. Desde 2003, la fundación financió más de 150.000 operaciones de cataratas. "Ha ayudado económicamente a personas con cataratas porque él tuvo este problema en la vista", aseguran. La fundación también contribuyó a la creación de varios colegios en las zonas rurales del oeste de China

Yu, que ocupa el puesto número 432 de la lista de los chinos más ricos, quiere dar ejemplo al resto de los millonarios de su país, aunque es consciente de que no va encontrar muchos imitadores. "Mi fortuna es sólo una gota en el océano comparada con la de ellos, pero mi punto de vista es muy diferente al de otros", manifestó.

Este empresario, que hizo su fortuna gracias a sus negocios en el sector de la construcción, explica que su sensibilidad hacia los más desafortunados nace de las penurias que vivió cuando era joven: "Me gusta apoyar a los pobres porque yo también fui pobre y entiendo su miseria".

Fuente: El Mundo