El Gobierno de Yorgos Papandreu ha solicitado esta mañana la activación del plan de rescate de la UE y el FMI, según ha anunciado el propio presidente, para poder hacer frente a los pagos de su deuda tras el fuerte correctivo que sufrió ayer en los mercados. "Era imprescindible que solicitásemos la activación del macanismo", ha reconocido el jefe del Ejecutivo griego. La persistente presión de los inversores sobre su deuda no le han dejado otra salida que pedir el dinero que le ofrecen sus socios del euro y el Fondo para disipar los temores a una suspensión de pagos.
No obstante, tal y como advierten los analistas, que opinan que la petición para poner en marcha el plan era una mera cuestión de tiempo, esto no supone el final de la crisis de Grecia. A la espera de conocer las condiciones vinculadas a los créditos y que sea aprobado por los parlamentos de algunos países como Alemania, algo que puede llevar en total entre dos y tres semanas, según Bruselas, los fondos previstos no cubren todas las necesidades que la República Helénica tiene de aquí a fin de año. En total, debe hacer frente a unos pagos por 52.000 millones de euros, según Atenas, aunque hay quien eleva esta cantidad hasta los 80.000 millones, como el presidente del Bundesbank (banco central alemán), Axel Weber.
La puesta en marcha del mecanismo de ayuda ha llevado la calma a los mercados, tanto de deuda como de divisas, y las bolsas han revertido las caídas de ayer y cotizaban en verde. Y eso que al principio de la jornada el bolsas europeas, el euro ha llegado a caer al nivel más bajo en el último año en su cotización intradía.
En los mercados de deuda soberana, las puesta en marcha del plan han logrado disipar las dudas que ayer llevaron a Grecia a sufrir un duro castigo del que no se libraron los bonos a dos, tres y cinco años, que llegaron a marcar rentabilidades superiores al 10%, una cota desconocida hasta la fecha en la eurozona. Así, tras registrar un nuevo máximo a primera hora en el 8,9%, la rentabilidad del bono griego ha bajado con fuerza y, apenas tres horas después (12.10), caía por debajo del 8%.
Gracias al mecanismo de ayuda, Atenas podrá contar con los 30.000 millones que le ofrecen sus socios del euro y los 15.000 millones del FMI para pagar los próximos vencimientos de su deuda. Aunque no le saldrá gratis, además del interés del 5% que le cobrarán los países europeos y la tasa por determinar del FMI, que se situará seguramente entre el 3,5% y el 4%, también deberá tomar nuevas medidas de recorte del gasto y austeridad, algo que en estos momentos está negociando con una delegación de la UE y el Fondo.
Ayer, la revisión de su déficit público hasta el 13,6% por parte de Bruselas, que reaviva las suspicacias frente a la falta de rigor de la contabilidad de Atenas, su impacto al alza en la cotización, y la posterior rebaja de calificación de Moody's a la calidad crediticia de la República Helénica dispararon el temor a que el país no va a poder hacer frente a los pagos de su deuda. Una incertidumbre que en la jornada de ayer se extendió al resto de países europeos con una delicada situación fiscal, pero que hoy se ha moderado. La deuda de España, Portugal e Irlanda bajaba frente a los niveles de la jornada anterior.
Fuente El País
El gobierno griego solicitó la activación del plan de rescate
La persistente presión de los inversores sobre su deuda no le han dejado otra salida que pedir el dinero que le ofrecen sus socios del euro y el Fondo para disipar los temores a una suspensión de pagos. En total Grecia debe hacer frente a pagos por 52.000 millones de euros, aunque hay quienes dicen que son 80.000 millones.