Cada tanto tiempo, tomamos conocimiento de alguna misión comercial de empresarios de Mendoza al exterior, a veces nos traen noticias de compradores de otros países, que nos visitan, generalmente para compras de vinos y alguna vez de otro sector de la economía, también de tanto en tanto, seguimos con interés los concursos de vinos, las ferias, exposiciones, etc., etc. Nada de eso desmerecemos, al contrario, lo alentamos.
Solo, que avanzamos en estos temas y nos preguntamos: hay coordinación en la gestión de las Instituciones de Mendoza o seguimos, cada uno por su lado; hay alguna política de Estado, que trabaje en los modernos y actualizados modelos de integración entre la producción y la comercialización; hay nuevas propuestas de financiamiento a las Pymes, con herramientas e instrumentos adecuados; hay conocimiento suficiente, para cambiar y modernizar el modelo productivo de la Mendoza, del siglo XXI o seguimos en el pasado, con gestión y propuestas, de una economía sectorizada y local; no abierta a los negocios internacionales y a los nuevos tiempos.
Creemos que el mundo va por un lado y Mendoza y en general Argentina, va por otro lado, Es verdad que las acciones aisladas descriptas, proponen comercializar, hablan de internacionalización, pero nosotros aseguramos que no benefician directamente a los Pymes, quizás a algunos de las grandes empresas de Mendoza, pero a las Pymes, seguro que no y tampoco y salvo rarísimas excepciones favorecen su desarrollo, su crecimiento y menos aun, su internacionalización.
De allí que una vez mas, pretendemos llamar la atención acerca de por que, a nuestro criterio, debemos cambiar la forma de integrarnos, de asociarnos, de internacionalizarnos y de hacer negocios. Es que la Aldea global lo reclama y desde la Aldea local debemos adecuar las conductas, sin renunciar a nuestra idiosincrasia, ni a nuestros estilos, para poder ser verdaderos actores del comercio internacional.
Debemos dar un paso más en Mendoza, es que llegaron los tiempos, de sumar programas y propuestas modernas, como están llevando adelante otras regiones y países, debemos a corto plazo, para no quedar afuera de la comercialización internacional, integrar las grandes compañías comercializadoras, distribuidoras e importadoras del mundo, con las empresas y con los productores locales. Estos actores pueden ser, inversores directos, tantos en fideicomisos de producción, de administración o comercialización y financieros, todo ello, es fuente de inversiones alternativas, por compra, en la emisión de certificados o títulos o cuotas partes.
Si no apostamos a esta novedosa herramienta de integración, como lo son los programas de asociatividad empresarial Internacional para lograr fortalezas, que nos permitan participar de los negocios globales y si no utilizamos los instrumentos, como la Ley de Fideicomisos, que nos brindan y sobre todo le brindan a los inversores extranjeros seguridad jurídica, estaremos equivocando el camino y esencialmente perdiendo el tiempo innecesariamente y lo que es mas perjudicial para todos, gastando e invirtiendo mal los recursos del Estado y/o de Organismos Internacionales, que pueden aportarnos fondos para tales fines.
“Los títulos que generan los fideicomisos financieros, atados a la producción local, a través de los programas de asociatividad empresarial Internacional, atraen a los inversores globales y ello nos permitirá transformar todo el sistema productivo y de comercialización de Mendoza”.
Es imprescindible dotar de herramientas al pequeño y mediano productor, estas nuevas herramientas y propuestas de integración y de financiamiento a bajo costo, deben ser puestas en función del crecimiento de las Pymes y de los productores de Mendoza.
Hoy el mundo de la comercialización internacional y la mayoría de los países y bloques regionales más avanzados los están poniendo en práctica. A nosotros, los mendocinos nos está faltando, debatirlos, aunar nuestras voluntades y ponerlos en práctica, marcando así el camino para que las nuevas generaciones sepan estar a tono de los nuevos cambios, de los nuevos paradigmas y de las nuevas formas de llegar a los mercados ávidos de alimentos y materias primas con valor agregado.
La integración entre la producción y la comercialización, refiere a la necesidad de ir superando las limitaciones y obstáculos que tienen las empresas en forma individual, no tan solo para internacionalizarse, sino también, para poner en marcha instrumentos validos, para sumar capitales.
Por ello hay que:
1. Trabajar en una economía provincial, integrada a los mercados nacionales, regionales e internacionales, cambiando el modelo productivo local.
2.- Establecer entre las políticas prioritarias, el lograr un desarrollo provincial equilibrado y con fuerte equidad social.