La UOM exige un aumento de 25% y amenaza con parar

La Unión Obrera Metalúrgica advirtió que si los industriales no otorgan el incremento salarial exigido realizarán un paro el 9 de abril. Además, amenazan con extender la medida de fuerza por 72 horas. Los trabajadores aseguran que las patronales están en condiciones de otorgar la suba.

Antonio Calo, titular de la UOM. Foto: web
Antonio Calo, titular de la UOM. Foto: web

La Unión Obrera Metalúrgica amenaza con realizar un paro si no consigue el incremento salarial del 25 por ciento que reclama.

El gremio anunció que el martes próximo se decidiría un paro de actividades para el 9 de abril si los empresarios no hacen una "oferta razonable", según confirmó al diario La Nación el el secretario general del sindicato, Antonio Caló, al término de una jornada en la que se intentó llegar, sin éxito, a un acuerdo con las cámaras empresariales.

En tanto, desde el sector empresarial señalaron que si bien en la reunión de ayer no se lograron acordar los términos de una mejora salarial, las negociaciones continuarán el lunes próximo en el Ministerio de Trabajo. Y afirmaron que en ningún momento de las conversaciones se planteó una ruptura del diálogo por intentar llegar a un acuerdo.

La UOM mantiene su reclamo por un alza del 25 por ciento y, si bien el ofrecimiento inicial de los empleadores fue de un 15 por ciento, ayer trascendió que se llegó a ofrecer un 20 por ciento, aunque en etapas. Según Caló, esta última oferta no es aceptable porque como sería una suba distribuida en varios meses, medida en forma prorrateada la mejora mensual para este año sería del 12 por ciento.

Los empresarios no se dieron por aludidos ante la amenaza gremial y una fuente señaló que "todos se despidieron con la intención de encontrarse la semana que viene".

Los dirigentes de la UOM dijeron que irán al encuentro, pero que al día siguiente analizarán la medida de fuerza a seguir para redoblar la apuesta: "Si después de una huelga de 24 horas no entienden razones, irán por un paro de 48 horas y luego de 72".

Después de que La Bancaria obtuviera un 23,5 por ciento de aumento, la UOM siguió en las negociaciones, pero no pudo aún conseguir lo pretendido.

El mayor malestar de los sindicalistas es que, mientras el año pasado, con un sector en crisis y nada más que un 50% de la industria ocupada en el segundo trimestre del año, los empresarios otorgaron un 15 por ciento de aumento. "Ahora que la situación ha mejorado y hay un 80 por ciento de ocupación industrial, ellos ofrecen el mismo porcentaje salarial. Es realmente inadmisible", se quejó.

Por su parte, se iniciaron paritarias entre la Federación de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (FTIA) y empresarios del sector. El gremio quiere un mínimo de $ 3800, y aumentos del 35 por ciento.

Los sindicatos petroleros reclaman un 32%, mientras que la UTA (Unión de Tranviarios Automotor) tiene pensado reclamar entre un 25 y un 30% de suba en las negociaciones que se iniciarán a fines de mes.

Organizaciones poderosas, como el Smata (mecánicos), la Uocra (construcción) y los camioneros, aún no iniciaron las conversaciones.

Tanto la CGT conducida por Hugo Moyano como los gremios que lo enfrentan esperan, desde hace meses, una suba del piso salarial alcanzado por el impuesto a las ganancias. "Los trabajadores ganan más, pero sufren descuentos considerables de sus haberes", se le escuchó decir tanto a los aliados del camionero como a representantes de "los Gordos" y barrionuevistas . Si el Gobierno no mueve esa escala, las negociaciones se dificultan. Para colmo, a eso se suman las fuertes discusiones sobre el verdadero índice de inflación.

Fuente: La Nación