La economía de EE.UU. sigue débil y necesitará bajas tasas de interés por un período extenso, pero la Reserva Federal está preparada para ajustar la política monetaria "en el momento adecuado", dijo hoy Ben Bernanke al Congreso.
El presidente de la Reserva Federal, en un testimonio ante el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, dijo que el banco central tiene las herramientas para revertir "el nivel actualmente muy elevado de estimulo monetario".
Desde que comenzó la recesión en diciembre de 2007 la Reserva Federal ha volcado más de un billón de dólares en la economía mediante diversos programas, y desde diciembre de 2008 ha mantenido por debajo del 0,25% la tasa de interés de referencia en EE.UU.
Bernanke dijo hoy que cree que la hoja de balance de la Reserva Federal debería retornar al nivel por debajo del billón de dólares que tenía antes de que el banco central pusiera en marcha sus programas de emergencia, de cara a la peor recesión desde la Gran Depresión de los años 1930.
Desde que la actividad económica retornó al crecimiento a mediados de 2009, después de cuatro trimestres consecutivos de contracción, numerosos analistas han señalado el peligro de que el estímulo monetario provoque una inflación acelerada.
Pero el ritmo de inflación se ha mantenido muy moderado, y la reactivación económica no ha mellado mucho un desempleo que se mantiene cerca del 10 por ciento en el ámbito nacional, y supera el 15 por ciento en algunos estados.
"A medida que la expansión madure, la Reserva Federal tendrá que ajustar las condiciones monetarias para impedir el desarrollo de presiones inflacionarias", dijo Bernanke.
En la misma audiencia Laurence Meyer, vicepresidente de la firma de análisis Macroeconomic Advisers, dijo a los legisladores que "la Reserva ya ha cerrado, virtualmente, todos sus programas de liquidez de emergencia", que incluyeron la adquisición de bonos del Tesoro de corto plazo, las garantías a pagarés comerciales y la compra de títulos respaldados por hipotecas depreciadas.
"Todos esos programas son historia", añadió Meyer. "Y cuando se escriba la historia la conclusión será, seguramente, que estos programas resultaron extremadamente eficaces ya que impidieron un colapso financiero peor".
El economista indicó que "hay tres acciones que definen la salida de la Reserva de esta política extraordinariamente acomodaticia: la retirada activa de reservas, el aumento de las tasas de interés y la reducción de la hoja de balances del banco central".
John Taylor, profesor de economía en la Universidad Stanford, sostuvo que "las medidas tomadas por la Reserva antes del pánico que ocurrió entre septiembre y noviembre de 2008 no funcionaron y probablemente empeoraron la crisis y condujeron a un pánico más grave".
"Las medidas tomadas durante el pánico probablemente ayudaron a fortalecer la confianza y estabilizar los mercados", añadió. "Las medidas tomadas después del pánico han tenido un impacto más bien pequeño".
"Las consecuencias a largo plazo de estas medidas son negativas e incluyen riesgos para la independencia de la Reserva en la conducción de la política monetaria, riesgos de inflación e incertidumbre sobre el impacto de una estrategia de salida", advirtió Taylor.
Para Bernanke, EE.UU. necesita tasas bajas
El titular de la Reserva Federal estadounidense aseguró hoy que la economía de ese país necesitará tasas de interés bajas por un "período extenso". Ben Bernanke dijo además que el banco central de Estados Unidos tiene las herramientas para revertir "el nivel actualmente muy elevado de estimulo monetario".