La posición en la que quedó el vicepresidente que coincidió con el gobierno nacional en que se debía aceptar la renuncia del ex titular del Banco Central, Martín Redrado, lo pusieron en una situación incómoda, sin embargo en el Ejecutivo las cosas no están muy diferentes.
Con el apoyo inestimable de Julio Cobos, y a un costo político todavía impreciso, el Gobierno se sacó el gusto del verano. Ahora, al modo aluvional del kirchnerismo, seguro irá por más.
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La encrucijada de Cobos y una economía en riesgo
La posición "incómoda" en la que quedó el vicepresidente que coincidió con el gobierno nacional en que se debía aceptar la renuncia del ex titular del Banco Central, Martín Redrado, lo pusieron en una situación difícil, sin embargo en el Ejecutivo las cosas no están muy diferentes.