Grecia vivirá mañana una huelga general

En el país helénico se están preparando para vivir una gran huelga. Los aeropuertos estarán cerrados, funcionarán parcialmente los transportes urbanos y no habrá trenes. No abrirán escuelas ni universidades. Tampoco bancos y supermercados, lo mismo que toda el área industrial.

La huelga es en contra de las medidas de austeridad del gobierno de Giorgios Papandreu.
La huelga es en contra de las medidas de austeridad del gobierno de Giorgios Papandreu.

Las medidas de austeridad anunciadas por el gobierno griego generaron el descontento de toda la sociedad, que mañana se expresara en una huelga general de protesta.

Los aeropuertos estarán prácticamente cerrados, funcionarán parcialmente los transportes urbanos y no habrá trenes. No abrirán las escuelas ni las universidades. Tampoco bancos y grandes supermercados, lo mismo que toda el área industrial, después de que las centrales obreras adhirieran a la medida de fuerza.

Según publica el suplemento económico del diario Clarín, el 75,8% de los griegos, según un sondeo, apoya a los huelguistas pero no quiere que haya violencia.

Un sindicato controlado por el partido comunista organizó una ruidosa demostración en la Bolsa de Valores. Un centenar de manifestantes bloqueó las contrataciones, que siguieron funcionando a través de Internet.

El principal líder sindical helénico, Yiannis Panagopoulos, de la central GSEE, protestó por las medidas del gobierno para rebajar los sueldos, aumentar impuestos y adoptar otros ajustes que disminuyen el nivel de vida de los sectores populares.

Los grandes sindicatos hicieron campaña en favor de los socialistas de Papandreu, que ganó las elecciones de octubre, prometiendo pleno empleo y aumento de los consumos, pero que ahora debe aplicar un rígido plan para equilibrar el presupuesto y reducir el déficit fiscal de 12,8% a 8,7% en lo que resta del año.

"Temo una erupción social", dijo Panagopulus, quién denunció que la desocupación sigue subiendo y pronto llegará al 11% del sector activo. "Las necesidades de la gente son más importantes que los mercados", dijo el líder sindical.

Los problemas podrían hacerse más agudos en marzo y abril, cuando Papandreu deberá presentar los primeros resultados de sus planes de austeridad a la Unión Europea y afrontar fuertes vencimientos de los títulos públicos. Este año habrá que pagar 52 mil millones de euros de bonos del Estado. En tres colocaciones antes que estallara la crisis fueron renovados 13.500 millones. El problema de Grecia es que debe pagar intereses más altos por su situación comprometida.