No hacer nada es la consigna

En Europa se impone salvar a Grecia, con una deuda de más de U$S 300.000 millones de dólares, necesita financiamiento por U$S 90.000 millones de dólares para el año 2010. Este no sería un problema, lo grave es que Portugal, España e Irlanda hacen cola para sumarse al pedido de ayuda o de lo contrario el contagio de la crisis podría traer más inestabilidad a Europa.

En China por segunda vez en un mes se suben los requisitos de reservas al sistema financiero para retirar estímulos de la economía y normalizar los precios, ante el peligro inminente de una burbuja inmobiliaria. Esta crisis en China tira a la baja los precios de las materias primas, afectando a la soja que complica el futuro económico de nuestro país y la región. Al petróleo que impacta en las más importantes empresas que cotizan en nuestra bolsa.

En Estados Unidos el presidente de la Reserva Federal anuncio que esta retirando los estímulos de la economía. Sin subir la tasa de corto plazo, remunera los fondos líquidos de los bancos en la reserva generando un clima de menor liquidez. Esto afecta al propio Estado americano que tiene que pagar tasas más elevadas para colocar sus bonos en el mercado. En la semana que termina la tasa de retorno de los bonos de tesorería americano a 30 años se ubica en el 4,8% anual con tendencia a la suba. Con estos precios el valor de los activos tenderá a bajar en las próximas semanas. El manual de economía indica que a mayor tasa de descuento, los activos tienden a la baja, salvo que la posibilidad de generar ganancias aumente en mayor proporción que la tasa de descuento.

En Argentina se cayeron todas las expectativas posibles:

Estamos lejos del canje, algo que parecía cerrado quedo postergado ad infinitum. El mundo esta convalidando tasas cada vez más altas y en este escenario será difícil que acepten el canje y menos aún que nos den plata fresca a una tasa de un digito. Nuestros bonos en dólares ya rinden el 12% anual.

La creación del fondo del bicentenario no se produjo y solo quedaría el camino del congreso. No hay posibilidades ciertas que el congreso apruebe el Decreto de Necesidad y Urgencia. Las provincias se hacen fuertes y reclaman una ley, pero a cambio pedirán ayuda para sus flacas arcas.

Sin canje, sin plata fresca y sin fondo del bicentenario, al gobierno solo le queda negociar, y a los especuladores esperar como se moverán los activos financieros en dicho escenario.

La soja comenzó a caer feo a nivel internacional. Con un precio al productor de U$S 210 dólares la tonelada y un tipo de cambio en 3,87 la soja le quedaría al productor en cosecha a $ 813 la tonelada. Adiós efecto riqueza, es un precio inferior al de 2008, se necesitan más toneladas para comprar maquinarias, camionetas o propiedades. La ilusión del derrame se va empalideciendo.

La inflación llego para quedarse. En el mes de enero se estima en el 2% mensual, a este ritmo vamos al 30% anual. Alta inflación, dólar fijo implica activos que suben de precio en dólares. Hoy Montevideo esta más barato que Rosario para comprar una propiedad, resulta ilógico que esto se siga potenciando. A todo esto los salarios reales caen y el consumo decrece, problemas severos para los próximos meses. Mújica se agranda, vengan que no los vamos a expropiar.

En este contexto la política del Banco Central se muestra clara, busca mantener el tipo de cambio en los valores actuales. Vende en el mercado de futuro y genera una tasa de interés en pesos muy alta para los especuladores. Como el tipo de cambio esta fijo, esa misma tasa de interés en dólares es muy atractiva.

Con tipo de cambio fijo e inflación no nos libramos de un ajuste a futuro. Tenemos dos caminos o bajan los precios y el tipo de cambio sigue fijo. Los precios siguen igual que ahora y el tipo de cambio sube. Un mix de ambas posibilidades. Los precios relativos están descontrolados, un salario versus un auto o una propiedad están en una relación escandalosa y que alienta a pensar que los precios no son sustentables.

Una propiedad de 70 metros cuadrados en pozo puede valer U$S 1.100 el metro cuadrado como barato. Esto implica un valor de la propiedad en pesos de $ 300.000. Un buen salario, de un joven recién recibido en la universidad, entre 25 y 30 años, que comienza a trabajar en relación de dependencia estaría en torno de los $ 3.000 al mes de bolsillo (con mucha suerte). Este trabajador necesita 100 sueldos para comprar un departamento, lo que equivale a 8 años y medio de trabajo, sin gastar un peso en vivir. Si le dieran un hipotecario a 10 años de plazo por el total del valor del inmueble, debería pagar algo así como $ 4.500 por mes. No solo no calificaría, sino que tampoco lo podría pagar. La propiedad es inalcanzable.

Resumen: Los precios relativos están muy volados. Los inversores canjearon los plazos fijos por las escrituras, esto sobrevalúo el valor de las propiedades para aquellos que no desean invertir y habitarlas. Al Argentino medio cada vez le quedan menos alternativas de inversión. Esperar es la consigna, por allí comprar un terreno no esta mal. Comprar dólares tampoco, no somos traidores a la patria por acopiar moneda extranjera. Quien con poder de ahorro no tiene unos Washington guardados, no seamos hipócritas. En cambio, usar información confidencial para buscar el momento oportuno de compra no es lo mismo. Todo lo contrario, esta tipificado como delito en los países desarrollado, salvo que avise con anticipación de sus movimientos financieros.