La creciente inflación condicionará las negociaciones paritarias de los distintos gremios, así lo dio a entender ayer el líder de la CGT, Hugo Moyano, quien señaló que admitió que la suba de los alimentos básicos los obliga a elevar el porcentaje de los reclamos de aumentos y a acortar la extensión de los acuerdos para evitar que la mejora salarial sea licuada por un incremento mayor de los precios.
Esta idea de Moyano fue ratificada por los gremios aliados al Gobierno, como entre aquellos enfrentados al jefe de la CGT y al matrimonio Kirchner, que ahora delinean la posibilidad de trabajar para firmar acuerdos trimestrales con un esquema de aumentos de suma fija.
Según publica el diario El Cronista, la discusión salarial de los trabajadores de los frigoríficos, es un caso testigo. Si bien inicialmente la Federación Gremial que agrupa a unos 50 mil trabajadores de esa actividad había resuelto reclamar una recomposición del orden del 30% para todo 2010, el titular de esa entidad, Alberto Fantini, explicó que se dio marcha atrás con ese pedido y que ayer pidió a los frigoríficos firmar un acuerdo hasta mayo a la espera de una mayor previsibilidad sobre la evolución de la inflación.
“Nos tenemos que cubrir de alguna forma, no sabemos que puede pasar y no se puede cerrar un acuerdo ahora para todo el año porque nos podemos quedar cortos”, indicó Fantini, quien dijo que propuso a los empresarios elevar a $ 12 la hora de trabajo más una suma fija de $ 250 para el trimestre marzo-mayo, lo que representa una suba del 18% sobre el sueldo básico del sector, y volver a discutir en julio los aumentos para el resto del año. “Esto lo van a terminar de implementar todos, porque nadie está seguro de lo que va a pasar”, afirmó.
Sobre el mismo esquema avanza el gremio de Luz y Fuerza, que conduce Oscar Lescano, que plantea un aumento de suma fija semestral, que rondaría los $ 700, para negociar desde julio un porcentaje adicional para la segunda mitad del año. La intención del sindicato es que la mejora punta a punta contemple un piso de 25%.
Otros sindicatos que comenzarán sus paritarias en marzo evalúan la posibilidad de recurrir a acuerdos cortos o plantear un esquema de cláusula gatillo que asegure una renegociación del convenio apenas los precios superen el incremento salarial. Los bancarios, el gremio que conduce el detenido dirigente Juan José Zanola, acordaron en diciembre el pago de una suma extraordinaria de $ 1.600 a cambio de postergar el inicio de las paritarias de enero a marzo. En tanto, Comercio logró una plus salarial de $ 175 mensuales hasta marzo y Armando Cavalieri no descarta ir por una nueva suma fija trimestral si no se enfría el aumento de precios.
La ronda de paritarias prevé para abril el arranque de las discusiones en otros dos gremios claves, como metalúrgicos y construcción. En el caso de la UOM, Antonio Caló adelantó un pedido de 22% para los aumentos, aunque voceros del sindicato no rechazaron la alternativa de un aumento trimestral.
En cambio, otros gremios están expectantes a los próximos pasos de Moyano. Sospechan que, si bien el camionero debe renegociar su convenio en julio, volverá a repetir la estrategia de anticipar su paritaria para fijar un porcentaje que después el Gobierno intentará imponer como techo al resto de las negociaciones. “En un contexto de inflación, lo mejor para el Gobierno es que Moyano vuelva a marcar la cancha y se evite una escalada de reclamos”, argumentó un importante dirigente de la CGT.
Los gremios buscarán paritarias trimestrales
El constante aumento de precios marcará el inicio de una pelea por subas salariales trimestrales, para evitar que la inflación supere el porcentaje acordado. Los trabajadores de frigoríficos ya iniciaron esa discusióny se espera que los otros gremios lo sigan.