A pesar de la insistencia pública en la idea de que no habrá “ni piso ni techo” en las negociaciones salariales, en la conducción de la CGT, que lidera Hugo Moyano, aseguran que no habrá desbordes en los reclamos gremiales para las próximas paritarias y anticipan que la mayoría de los convenios cerrará con aumentos de entre 22% y 24%. La pauta proyectada puertas adentro de la central obrera supera en algunos puntos las pretensiones empresarias de establecer un tope salarial de 18%, aunque se ubica dentro del rango “negociable” que definió el titular de la Unión Industrial (UIA), Héctor Méndez, en referencia a los pedidos de aumento por debajo de 30%.
“No hay que preocuparse tanto, no va a haber ningún desborde ni escalada de reclamos”, aseguró a El Cronista un dirigente cercano a Moyano, que indicó que el promedio de los aumentos de 2011 “estará entre 22% y 24%, más cerca de 22% que de 24%”, remarcó. Exactamente ese mismo parámetro compartió otro referente de la conducción sindical, que enfatizó que esa proyección se basa en los relevamientos de la propia central sobre la evolución de los precios de los productos básicos durante 2010.
De todas formas, dentro de la cúpula gremial advirtieron que sus previsiones sobre los próximos aumentos están atadas indefectiblemente a la marcha de las negociaciones en el marco del diálogo tripartito y sobre todo a un compromiso de las entidades empresarias para evitar un desborde en los precios. “Si no hay una moderación de la inflación, tampoco pueden exigirnos racionalidad en los reclamos”, aclararon las fuentes.
Justamente ayer las cúpulas de la CGT y la UIA se reunieron para retomar la negociación por el diálogo y el tema salarial se convirtió en uno de los ejes de la conversación, aunque no se habló formalmente de números. Tras el encuentro, el propio Moyano buscó despejar los temores de algunos sectores empresarios y desestimó la posibilidad de que haya pedidos de aumento de 30%. En tanto, Méndez consideró que la proporción de las mejoras salariales “se manejará de acuerdo a la realidad que se vaya desarrollando”.
Un día antes del encuentro con el camionero, el jefe de la UIA había advertido que “si la cifra de los reclamos comenzara con 3, sería un descontrol”, en alusión a posibles demandas salariales en torno a 30% o más, mientras que resultaría más “negociable” una pauta cercana a 20%. Los números que proyectan en la central obrera (22% al 24%) están dentro de ese rango y marcan una desaceleración importante respecto de los incrementos fijados en las paritarias de este año, que en promedio alcanzaron 28%.
También desde las entidades bancarias, otro de los sectores que el Gobierno apuesta a sumar al diálogo, el titular del Banco Macro y de la Asociación de Bancos Argentinos (Adeba), Jorge Brito, reclamó la necesidad de que los próximos aumentos salariales se ubiquen en torno al 20% para evitar una espiral inflacionaria. Ayer los bancos y el gremio de la actividad acordaron un pago de $ 1.000 para enero, febrero y marzo a cuenta de las próximas paritarias, que representa una suba de 20% sobre el salario promedio de ese sector.
Fuente: Cronista.com