Frenan explotación petrolera en la costa Este de EEUU

El presidente norteamericano anunció ayer que no permitirá las perforaciones petroleras marítimas frente a la costa Este de Estados Unidos ni en la zona oriental del Golfo de México. El derrame petrolero de la British Petroleum obliga a un cambio radical en la política energética.

Foto: EFE
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El gobierno del presidente Barack Obama anunció ayer que no permitirá las perforaciones petroleras marítimas frente a la costa este de Estados Unidos ni en la zona oriental del Golfo de México, en un giro de 180 grados a su postura inicial.

Un funcionario de alto rango dijo a The Associated Press que debido al derrame petrolero de la BP, el Departamento del Interior no propondrá cuando menos en los próximos siete años la realización de nuevas perforaciones en esas aguas.

El plan inicial del presidente Barack Obama, anunciado en marzo tres semanas antes del inicio en abril del derrame petrolero de la BP, preveía que se autorizara la exploración del potencial para las perforaciones, desde Delaware al centro de Florida, así como en las aguas del norte de Alaska.

El nuevo plan permite las perforaciones de prospección en Alaska, pero las autoridades afirmaron que actuarán con cautela antes de aprobar cualquier concesión.

El secretario del Interior, Ken Salazar, preveía anunciar la decisión en las próximas horas. En un comunicado que obtuvo la AP, Salazar dijo que la fuga de petróleo de la BP enseñó a las autoridades un número de lecciones, ‘‘lo más importante, que necesitamos avanzar con cautela y enfocarnos en la creación de un régimen regulatorio más estricto''.

La nueva estrategia se enfoca en zonas con concesiones activas en las partes centro y oeste del Golfo de México, dijo Salazar. ‘‘Nuestra estrategia revisada establece una ruta cuidadosa y responsable para cubrir las necesidades de energía de la nación al tiempo de proteger nuestros océanos y comunidades costeras'', agregó.

La postura de Obama de un aumento de las perforaciones marítimas fue considerada una maniobra política a fin de garantizar en el Congreso un número mayor de votos para un proyecto de ley integral sobre el calentamiento global, una de las prioridades del presidente en materia interior.

Sin embargo, el proyecto de ley recibió carpetazo legislativo en el segundo trimestre y con el control de la mayoría de los republicanos en la Cámara de Representantes y los avances que hicieron en el Senado, es muy improbable la reactivación de esa iniciativa en fecha próxima.

En el 2006, el Congreso confirió protección a la zona este del Golfo de México, la cual se extiende de 201 a 483 kilómetros (125 y 300 millas) de la costa de Florida, como parte de un acuerdo con legisladores locales que dejó disponibles 3,36 millones de hectáreas (8,3 millones de acres) para operaciones de extracción de crudo y gas en la zona centro-este de la región.

La zona protegida quedará fuera de los límites de la explotación energética en los próximos años hasta 2022, conforme a ese compromiso.

Fuente. El Nuevo Herald.