El Ejecutivo nacional solicitó a las empresas importadoras de vehículos que presenten un plan para disminuir el déficit comercial durante el próximo año. El informe deberá ser remitido los primeros días de enero y se espera que con esta medida baje un 20 por ciento el actual defasaje financiero de unos 1000 millones de dólares.
Además de frenar la importación de automóviles, las compañías podrán optar por otras alternativas: asociarse con autopartistas locales para que sus plantas en Brasil compren piezas nacionales o incentivar las ventas de autopartes locales al mercado de reposición brasileño. Ante la imposibilidad de estas dos últimas opciones, optarían por la primera.
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