Acabo de regresar de Irlanda, donde participé de Kilkenomics . Se trata de un "festival de economía" en el cual profesionales de esta disciplina nos alternamos con especialistas de otras ramas, periodistas y hasta comediantes para discutir de manera llana y entretenida -pero rigurosa- los problemas en los que se encuentra sumido ese país y el mundo en general.
Entre otros estuvieron presentes: Ha-Joon Chang, una de las voces más destacadas en el campo del desarrollo económico; Bill Black, un criminólogo responsable de la condena de banqueros por comportamiento fraudulento en una crisis previa en los EE.UU., y autor del libro La mejor manera de robar un banco es ser dueño de uno; Peter Schiff, quien ya en 2006 predijo la crisis global que sobrevendría; y David McWilliams, uno de los economistas irlandeses más renombrados.
En ellos cuatro se pueden subsumir los principales temas de la problemática irlandesa y la crisis global: un crecimiento ficticio impulsado por artilugios financieros que dan lugar a fraudes bancarios y que derivan en crisis sistémicas con impacto en la vida cotidiana de millones de personas.