Los inmigrantes latinos son, según un informe difundido por el diario la Jornada de México, los más bajos del mercado laboral estadounidense.
Para los trabajadores latinos la peor crisis desde la Gran Depresión no sólo implica una tasa de desempleo de tres puntos superior a la general, sino que son víctimas del robo de salarios por sus patrones, y esto es peor si uno es inmigrante latino hoy en este país. Las cosas están tan mal que ahora hay casos en los que familiares en América Latina envían dinero a Estados Unidos para apoyar a sus seres queridos perdidos en la crisis del país más rico del mundo.
Sindicalistas latinos y varios gremios realizaron este jueves un día de acción para denunciar que los trabajadores latinos, y sobre todo los inmigrantes, son las principales víctimas de robo de salario por patrones y anunciaron iniciativas para promover la defensa de los derechos laborales violados con estas prácticas.
Más de uno de cada tres trabajadores inmigrantes sufren violaciones a la ley de salario mínimo, y a ocho de cada diez no se les paga horas extras como marca la ley, según una extensa investigación laboral en Nueva York, Los Ángeles y Chicago realizada por tres centros de estudios. La misma detectó que los trabajadores en industrias de salario mínimo pierden 15% de sus salarios en general. Los trabajadores latinos, incluidos inmigrantes, son el sector laboral étnico que más sufre violaciones en el pago de salario mínimo y horas extras.