La demora del Banco Central para transferir los más de US$ 6500 millones de sus reservas a una cuenta del Tesoro nacional, tal como dispuso por decreto la presidenta Cristina Kirchner hace tres semanas, acentuó el malestar del Gobierno con el presidente de la máxima autoridad monetaria, Martín Redrado, que podría derivar en una incipiente crisis política.
Según trascendió ayer, la Casa Rosada le envió un mensaje claro a Redrado: que liberara cuanto antes los fondos de las reservas del Banco Central y que no pusiera en riesgo la política económica del Poder Ejecutivo.
Fuentes cercanas al titular del Banco Central negaron a LA NACION haber "recibido presiones". Sin embargo, otras fuentes de la Casa Rosada dijeron que hubo un llamado en la máxima reserva a Redrado del secretario de Legal y Técnica de la Presidencia, Carlos Zannini, hombre de confianza de Cristina y Néstor Kirchner.
Cristina Kirchner mantuvo anteayer una conversación de dos horas con el ministro Boudou. Según confiaron a fuentes oficiales, se analizó en detalle, con profunda preocupación y nerviosismo, la actitud del directorio del BCRA y de Redrado.
El malestar se hizo presente. Y la propia reunión se interpretó como un respaldo político de la Presidenta a Boudou, a quien llenó de elogios. El ministro de Economía, no obstante, busca evitar una confrontación abierta con el titular del BCRA: tiene buena relación personal con Redrado y es partidario de resguardar al máximo la figura de la autonomía del Banco Central.
Un eventual reemplazo de Redrado es algo que por ahora no se menciona en el Gobierno como una posibilidad cierta.
El malestar del Gobierno también obedece a que Redrado, en la presentación del Programa Monetario de 2010, deslizó que la búsqueda de crédito en los mercados voluntarios no debe realizarse mediante atajos, en referencia al cuestionado DNU.
Por otro lado, el viceministro de Economía, Roberto Feletti, afirmó ayer que la creación del Fondo del Bicentenario permitirá "liberar recursos para sostener los estímulos a la demanda" y fustigó a los sectores "más reaccionarios" de la sociedad que, a su juicio, "pretenden hacer negocios con el ajuste perpetuo".
"La embestida de la oposición de derecha en contra del uso de las reservas internacionales del Banco Central para afrontar los compromisos externos, encubre la pretensión de retornar a la época de los ajustes cíclicos que tanto daño le hicieron a los argentinos", recordó Feletti.
De hecho, indicó que "pretenden un Estado que recurrentemente se endeude a tasas internacionales elevadas y que a la vez incumpla los compromisos asumidos en inversión social, como la ley de educación, la movilidad previsional y la asignación universal por hijo".
"Nuestro país, en un contexto de crisis internacional, está haciendo frente a compromisos externos contraídos por otros gobiernos y esto pondrá a la Argentina en mejores condiciones de negociación con los mercados internacionales, lo que redundará en tasas más bajas tanto para el sector público como para el privado", concluyó Feletti.
Fuente: La Nación / Télam