La justicia consideró que el hecho de presentar un certificado médico trucho para justificar la inasistencia laboral no constituye una falta en sí.
Este fallo fue dictado por la Sala Uno de la Cámara Federal, con las firmas de los jueces Jorge Ballestero, Eduardo Freiler y Eduardo Farah, en una causa iniciada contra un ex empleado de la estatal Administración General de Puertos.
Según publica el diario El Cronista, el empleado,había sido procesado en primera instancia por la jueza María Servini de Cubría por el presunto delito de “defraudación contra la administración pública, en concurso ideal con los delitos de falsificación de documento privado y de uso de documento privado falso”.
Pero los jueces replicaron que los certificados falsificados presentados para justificar las faltas son “extremadamente burdos como para inducir a engaño a un hombre común, resultan grotescos”.
La maniobra intentada por el trabajador dio resultado, ya que logró justificar las ausencias, pero no por el éxito de sus falsificaciones sino por la “conducta negligente” del encargado de controlar las constancias, quien “se dejó engañar”, según el fallo
“Queda claro, para quien tenga a la vista los certificados médicos exhibidos que por mínimo que haya sido su análisis, la falsedad debió ser advertida lo determinante del error no es el ardid o engaño, sino la conducta negligente del sujeto pasivo”, o sea el encargado de controlar la autenticidad de esa documentación.
El sobreseimiento del empleado, quien ya no trabaja en la Administración de Puertos, deja abierta la posibilidad de una nueva investigación, esta vez contra el responsable de supervisar la veracidad de los certificados, cuya conducta fue calificada como “negligente” por la Cámara.
No es estafa justificar faltas con certificados truchos
Así lo consideró la Sala Uno de la Cámara Federal, quien sobreseyó a un empleado que intentó justificar sus inasistencias laborales presentando certificados médicos falsos. Consideraron que la precariedad de los documentos debería haber sido advertida por el encargado de controlarlos.