No importa quien se va, sino quien viene

La presidenta en un claro abuso de poder, echo por decreto de necesidad y urgencia al presidente del Banco Central, violando toda legalidad institucional. Sin entrar en la defensa de un presidente del Banco Central que gracias a su autoridad y eficiencia contamos con la mayor inflación del mundo, que en términos reales se ubico en el año 2009 en el 17% anual, en el año 2008 en el 20% anual y en el 2007 en el 20% anual.

Todos estos desmanejos en materia de precios más, el pago al FMI el 3 de enero del año 2006, la permanente transferencia de utilidades del Banco Central al Tesoro Nacional para paliar déficit de caja y la transferencia de los 2.700 millones de dólares que el FMI le entrego al Banco Central para preservar el valor de la moneda y que este mismo Martín Redrado le transfirió al Tesoro para disimular el déficit fiscal de los últimos dos meses del año 2009, hacen que la actuación de Martín Redrado deje mucho que desear.
Sin embargo, ese mal accionar al frente del ente rector no impide que desde esta columna defendamos a la institución Banco Central y si algo bueno piensa realizar apoyarlo enfáticamente.

La historia del problema
El gobierno ingresa en este conflicto por dos vías: la primera es la falta de superávit fiscal y la segunda el cierre de los mercados internacionales.

En primer lugar la falta de superávit fiscal lleva a que el gobierno no pueda utilizar excedente de fondos para cancelar deuda pública. Por otro lado se hace menos creíble, para salir a buscar fondos al mercado domestico. Esto da lugar a que se quede sin crédito internamente.

En segundo lugar, el gobierno durante los últimos 8 años declaro la cesación de pagos, le debe 25.000 millones de dólares a bonistas en el exterior, no le cancelo la deuda al Club de Paris (a quien le debe 6.000 millones de dólares y esta integrado por los mismos países que son miembros del Fondo Monetario Internacional) y esta en el Veraz mundial con embargos al acecho por juicios internacionales de fondos que no cobraron los bonos que compraron. En este contexto Argentina no recibe dinero de los mercados mundiales desde junio de 2008, cuando Hugo Chávez se apiado de nosotros y nos prestó al 15% anual (suma 3 veces superior a una tasa normal de mercado).

Sin crédito y sin superávit en algún momento había que echar mano a las reservas para pagar, de lo contrario caeríamos nuevamente en la cesación de pagos, con las consecuencias por todos conocidas como las que ocurrieron en el año 2002.

Para no caer en dicho escenario el gobierno decide manotear 6.600 millones de dólares de las reservas. Como el presidente del Banco Central era un aliado, no se apresuro en sacar una ley con el antiguo congreso, se confió que el dinero vendría como en los casos anteriores. Sin esperarlo, el actual presidente del Banco Central se envolvió en la bandera de la independencia del Banco Central y se transformo en el nuevo Julio Cobos de la economía, y le dio el no positivo al traspaso de fondos.

La telenovela tiene ribetes únicos. Hoy no se sabe si Martín Redrado es o no presidente, la justicia lo ampara a él y a los 6.600 millones de dólares que por orden judicial no se pueden transferir.

En este escenario, a nivel mundial los inversores pasaron a tomar ganancias y llevarse al bolsillo lo que se podía evaporar con el correr de los días. Por ende los mercados están y estarán a la baja por un buen tiempo.

El probable reemplazante de Martín Redrado (no sabemos quien será) debe estar asustado ante tamaña crisis, con lo cual no hay muchos nombres para tomar la posta.

La incógnita seguirá con el correr de los días, sin embargo para este y cualquier escenario siempre esta la posibilidad para hacer negocios, siempre y cuando nuestro diagnostico sea el correcto.

En este contexto luce probable que haya una relajación en materia monetaria, con lo cual se imprimirán más billetes y se devaluará más la moneda. Esto implica a futuro un escenario de más inflación y devaluación. En el año 2009 la inflación fue del 17% y la tasa de devaluación el 10% anual, esto implica una inflación en dólares del 7% anual, que comparado con una inflación de estados Unidos del 2% anual implica una suba de los precios en dólares en términos reales del 5% anual que en algún momento se va a corregir.

Recomendación:
 No hacer plazo fijo y comprar dólares.
Vender acciones y bonos.
Comprar mercadería a futuro y si es posible a plazo.
Hacer stock y vender de a poco.
Cerrar compras con tarjeta de crédito a plazo y aprovechar las ofertas de las casas de electrodomésticos.
Cerrar precio de las operaciones que se vallan a realizar, ya sea mercadería, bienes intermedios o autos.
Si hay inflación y devaluación costará trabajo vender los activos de mayor valor, cuidado con el precio de las propiedades, que en algunos casos están caras en dólares.

Pronóstico                                                                                                                                                                  Con inflación ganan los más rápidos, a ponerse a régimen y tener liquidez en mano, aparecerán muchas ofertas en el mercado en los próximos 60 días. Las acciones que vendamos hoy la compraremos mucho más baratas en pesos y dólares de aquí a un tiempo. Tenga paciencia, saber esperar le hará ver negocios que hasta ayer no imaginaba. El problema no es quien se va del Banco Central, es quien viene y a donde nos lleva. Las instituciones, bien gracias, no existen para Cris.