El Gobierno nacional admite que le faltan unos 2.000 millones de dólares para saldar las deudas que vencen a fin de año.
Se trata de un monto total de 5.000 millones de dólares, de los que sólo tiene un 60%, según admitieron fuentes del propio Gobierno al diario Clarín, producto de un gasto público que no para de crecer e ingresos que continúan en baja.
Trascendió que para hacer fente a estos compromisos, el Estado podría recurrir a los fondos de la Anses, del Banco Nación o del Central, según publica hoy el sitio iProfesional.com, que cita al matutino porteño.
Los pagos que el Gobierno tiene que hacer hasta fin de año suman u$s5.057 millones, incluyendo las amortizaciones de capital y el pago de intereses de la deuda, según la consultora Econviews, que conduce el economista Miguel Kiguel.
Entre septiembre y noviembre la situación no es tan preocupante, porque mensualmente vencen entre u$s520 y u$s630 millones. Las cifras cambian en diciembre, en este mes, el Gobierno deberá desembolsar nada menos que u$s3.326 millones para pagar el cupón atado al crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) – diseñado por Roberto Lavagna para seducir a los acreedores a que adhirieran al canje de la deuda-.
El grueso de ese pago son los intereses que devenga el cupón, que suman u$s2.511 millones, mientras que la amortización de capital representa u$s814 millones, consigna el matutino en su edición de hoy.
Una posibilidad que baraja el Gobierno es usar los DEG (Derechos Especiales de Giro) que envió el Fondo Monetario Internacional (FMI), y que suman unos u$s2.500 millones.
Otra alternativa es que desde el Ministerio de Economía recurran a los adelantos del Banco Central, le pidan prestado al Banco Nación, o coloquen letras en la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES), como ya lo han hecho antes.
"En el Banco Central tienen resto como para pedir adelantos por $3.400 millones, en el Nación les pueden prestar todavía $6.600 millones, y en la ANSES podrían conseguir unos $2.000 millones, además de las refinanciaciones de letras que puedan realizar", sostuvo a Clarín, Andrea Broda, economista del Estudio Broda, quien estimó que el total de los vencimientos de aquí a fin de año suma u$s4.400 millones entre amortizaciones de capital e intereses, incluyendo también otras obligaciones financieras y el financiamiento neto a las provincias.
Si el Gobierno optara por el financiamiento intraestatal, podría conseguir unos $12.000 millones, lo que equivale a u$s3.100 millones. Esto le daría aire más que suficiente para afrontar los pagos pendientes hasta terminar el 2009.
La alternativa de recurrir a los DEG facilitaría la cuestión operativa, ya que el Gobierno no necesitaría pedirle al Banco Central que le cambie los pesos por dólares para poder hacer los pagos, ya que los DEG están acreditados en moneda extranjera.
La Nación pediría u$s2 mil millones para pagar deudas
Fuentes del mismo Gobierno admitieron que la Nación sólo cuenta con el 60 por ciento de los u$s5.000 millones que debe cancelar antes de fin de año. Trascendió que entre las opciones posibles de financiamiento están las de pedirle dinero a la Anses, al Banco Central o al Banco Nación.