Ahora el Gobierno quiere administrar la ayuda a ONG´s

Cancillería envió cartas requiriendo datos sobre inversiones sociales en el país a embajadas extranjeras y a las sedes consulares argentinas en el exterior. Trascendió que el Gobierno analiza la posibilidad y conveniencia de administrar los fondos de cooperación internacional que reciben las ONG´s.

Foto: gentileza / Fundación Proteger
Foto: gentileza / Fundación Proteger

La ayuda que los países desarrollados envían a la Argentina se redujo en un 40% debido a que las estadísticas oficiales muestran bajos índices de pobreza e inflación en el país.

Ante esta situación, el Gobierno nacional está analizando la posibilidad y conveniencia de administrar por sí mismo los fondos multimillonarios de cooperación internacional que reciben las organizaciones no gubernamentales (ONG) para realizar actividades con fines sociales, en lo que parece ser un nuevo y polémico capítulo en la escalada de estatizaciones impulsada por el kirchnerismo, que incluyó la nacionalización de los fondos de la ANSES, de Aerolíneas Argentinas y las transmisiones del fútbol.

Según publica hoy el diario Perfil, la información fue confirmada por fuentes diplomáticas y de ONGs, quienes aseguraron que la Cancillería comenzó a enviar cartas requiriendo datos sobre inversiones sociales en el país a embajadas extranjeras y a las sedes consulares argentinas en el exterior. La vía diplomática es la principal receptora de fondos de ayuda a ONGs por parte de organismos multilaterales, países, entidades civiles globales y donantes privados; por lo que la misiva oficial causó “preocupación” y “sorpresa” y analizan qué posición tomar respecto al requerimiento de la cartera de Jorge Taiana.

“El pedido de la Cancillería se refiere a cuánto dinero reciben, en qué concepto, a qué ONG o institución se dirige, para qué proyecto y cuál es su tiempo de duración”, sostuvo a Perfil un directivo de una reconocida organización civil, quien solicitó reserva, al destacar que la misiva incluye una sugestiva afirmación según la cual al Gobierno “le gustaría participar en el proceso” de administración de los fondos.

Las embajadas extranjeras todavía no han respondido al pedido oficial –en rigor, no tienen obligación de hacerlo– y se encuentran debatiendo qué posición común tomar. “La situación es complicada, porque involucra la soberanía y hay temor de que se avance al control de los fondos”, afirmó otra fuente del caso del tercer sector, quien aseguró que “hay contactos entre las embajadas, y entre ellas y el Gobierno”. Los dirigentes de al menos cuatro organizaciones civiles consultadas por ese medio mantienen una estricta cautela, decidida en una reunión realizada hace diez días: “No queremos caldear los ánimos”, afirmó una persona que participó.