El gobierno argentino está alentando un acuerdo con los bonistas en cesación de pagos y una renegociación con el Club de Paris, sin previo acuerdo con el FMI. El manual financiero indica que para volver a los mercados mundiales el gobierno debería levantar el embargo en sede Nueva York a cargo del juez Thomas Griesa (por aproximadamente U$S 6.000 millones); luego recibir una auditoria del FMI; más tarde renegociar con el Club de Paris, y por último con los bonistas en cesación de pagos. Entre el manual y lo que se anuncia hay un divorcio importante. El gobierno no habla de levantar el embargo, mientras dan órdenes que dos aviones de Aerolíneas no salgan del país por temor a ser embargados.
En este mar de confusiones, Argentina vivió una suba importante de los títulos públicos y de las acciones. YPF colocó 205 millones de pesos en una obligación negociable a 18 meses de plazo, a una tasa del 13,75% anual. Una tasa soñada hace unos meses atrás, y que el día jueves le vino como maná del cielo a la petrolera estatal. La tasa de plazo fijo descendió y hasta se vio a muchos inversores vendiendo dólares para colocar pesos en la plaza doméstica.
El Banco Central República Argentina (BCRA) tuvo una actitud compradora, llevándose en la semana algo más de 300 millones de dólares con el fin de detener la baja de la divisa.
Luce cuanto menos curiosa la demanda de títulos argentinos cuando en los últimos meses hemos visto cómo el Estado financia su déficit vía emisión monetaria y enfrenta pagos de la deuda pública con la utilización de reservas del BCRA. Esta mayor cantidad de pesos con menos respaldo de dólares nos llevará en algún momento a un escenario de inflación y devaluación del signo monetario.
La soja es otra preocupación para el gobierno argentino de cara al presupuesto del año 2010. La soja a cosecha cotiza en torno de los 200 dólares la tonelada, lo que implica que, tomando el actual tipo de cambio, la tonelada de soja en pesos a mayo de 2010 se ubicaría en $ 800. Este precio es muy pero muy bajo, para la ecuación económica del campo y se da de patadas con la proyección de ingresos públicos del gobierno nacional.
Para mejorarle el precio al campo se deberá recurrir a la devaluación. Para lograr un precio de $1.000 la tonelada a cosecha, se necesitará un dólar a $ 5,00 si se mantienen las retenciones y el precio de 200 dólares al productor. No creemos que esto ocurra, sería fatal para la economía argentina, por ende si el precio de la soja sigue en torno de 200 dólares la tonelada de cara a mayo de 2010, deberá recurrirse a una baja en las retenciones para mejorarle la ecuación al hombre de campo, y por ende los ingresos al gobierno nacional.
Tal vez el gobierno deba recurrir a un mix de soluciones, con una devaluación a 4,50 para mayo de 2010, y el resto compensarlo por mayor precio (si lo hubiera) o un incremento en los rindes por hectárea.
Tal vez la solución no sea una sola, sino varias medidas en conjunto, lo que está claro que un tipo de cambio en 3,88 no le cae cómodo al campo, y menos al gobierno nacional con tantas necesidades de fondos para el año entrante.
El presupuesto que envió el gobierno al Congreso tiene pautas de ingreso muy ambiciosas, mientras que los gastos son muy austeros. Estas metas no resultan creíbles, dada la estrechez de negocios existentes y la poca conducta que tiene este gobierno para controlar los gastos.
En el plano mundial, nadie sabe cómo hará Estados Unidos para detener eternamente la suba de tasas. En la actualidad la Reserva Federal compra no sólo bonos de tesorería para sostener la tasa de retorno en niveles del 3,5% anual, sino que también compra todos los bonos que emiten Fannie Mae y Freddy Mac que fueron estatizadas por el Estado. En algún momento estas empresas deberán tomar dinero en el mercado privado y esto potenciará a la suba las tasas a niveles mucho más elevados que los actuales. Por otro lado, existía una percepción de que la crisis había pasado, y en la actualidad se aprecia que nada de eso es verdad, las propiedades siguen bajando de precio, cae la venta y el desempleo seguirá creciendo hasta bien entrado el año 2010. Tanto materias primas, como las bolsas del mundo realizaron una toma de ganancias, mientras que se nota una persistente reevaluación del dólar americano.
Conclusión:
No parece un buen momento para tomar posición en activos de riesgo a escala mundial. El Dow Jones no superará los 10.000 puntos y la tasa en el 3,38% anual está en un nivel muy bajo. El oro no pudo superar los 1.000 dólares la onza troy y el petróleo los 70 dólares el barril. El dólar a escala mundial tocó un techo contra el euro al alcanzar la paridad de 1,48 y retroceder.
En Argentina hay un convencimiento que el ministro Amado Boudou podrá volver a conseguir dinero en los mercados voluntarios. En esta línea hemos observado una fuerte suba de bonos, acciones, baja en la tasa de plazo fijo y venta de dólares en plaza. Si la noticia es un fiasco, los mercados podrían tener un derrotero muy bajista.
No creemos que sea creíble la vuelta de Argentina a los mercados mundiales, a pesar de que a Uruguay le prestan a una tasa del 6,8% en un plazo de 16 años y a Brasil al 5,8% en un plazo de 26 años. En el caso de argentina si hoy podría colocar un bono, lo haría a una tasa del 15% anual. Andar con cuidado, no vaya a ser cosa que nos comamos la curva.
En este escenario comprar dólares es un resguardo seguro y buen negocio. A futuro es como la propaganda de una afamada tarjeta, comprar dólares no tiene precio.