Durante la Asamblea Anual del Fondo Monetario Internacional, que se realizará esta semana en Turquía, el Gobierno argentino mantendrá su postura de no aceptar condicionamientos sobre la política económica.
Sin embargo, la presidente Cristina Fernández de Kirchner consultada sobre si la Argentina iba a aceptar que se aplicara el artículo IV del estatuto del FMI, que prevé una revisión pormenorizada de los parámetros económicos del país por una misión de técnicos enviada por el organismo, explicó que "todos los países miembros cumplen con el artículo 4, inclusive Venezuela".
Acto seguido, sentenció: "Pero aquello de que el Fondo venía a nuestras ciudades a indicar las políticas que los países debían seguir es un asunto del pasado. Las misiones como en el pasado son historia".
Según publica Infobae.com, luego de su participación en la Asamblea del FMI, el ministro de Economía, Amado Boudou tiene planeado volar de Estambul a París, para continuar buscando una solución a la deuda que mantiene Argentina con el Club de París por 6.000 millones de dólares.
En el marco de la Asamblea Anual del FMI y el Banco Mundial, el organismo difundirá su informe sobre las perspectivas económicas mundiales, y una vez más, la lupa del Gobierno estará puesta en ver si el organismo hace alguna mención a la cuestionada credibilidad de las cifras oficiales que elabora el Indec.
Desde su llegada a Buenos Aires desde los Estados Unidos, el jefe del Palacio de Hacienda, Amado Boudou, evaluó los resultados de la Reunión del G-20 y analizó los pasos a seguir durante los encuentros que tendrá el próximo fin de semana en Turquía.
En caso de alcanzar los objetivos fijados desde esa ciudad viajará a París para intentar avanzar en la negociación de la deuda de unos u$s7.000 millones con el Club de París y de esta forma superar otro capítulo del default declarado a fines de 2001.
El Gobierno insistirá en su posición de lograr un acuerdo con el FMI pero manteniendo su postura de evitar la intromisión el organismo en la política económica del país.
En su declaración, el G-20 remarcó que "pedimos al FMI para que ayuden a nuestros ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales en este proceso de evaluación mutua, mediante el desarrollo de un análisis prospectivo, para determinar si las políticas aplicadas por cada país del G-20 son coherentes con las trayectorias más sostenible y equilibradas para la economía mundial".
Esta decisión parece ir a contramano de la reiterada negativa del gobierno argentino de aceptar una auditoría a las cuentas fiscales y macroeconómicas del país, y que no se realiza desde inicios del 2006, tras haber cancelado en un solo pago la deuda que tenía la Argentina con el organismo.
Argentina intentará acercarse al Fondo Monetario
En la Asamblea Anual del FMI, Argentina mantendrá su postura de no aceptar condicionamientos sobre la política económica, pero aceptará una revisión de los parámetros económicos del país por técnicos del organismo, que todos los países aceptan, según la presidenta.