Lo que no se dice de Wall Street

La semana pasada terminó con nuevos record en las acciones y un dólar devaluado. Si bien la devaluación del dólar genera una mejora en competitividad para la economía americana, esto complica la importación de materias primas, en primer lugar el petróleo.

La economía americana está bajo recuperación, en función de los datos del libro beige, sin embargo los problemas en el empleo siguen vigentes. En otro orden de cosas la noticia más importante la dio el secretario del tesoro Timothy Geithner: anunció que pronto se dejará de lado un programa de garantías sobre Money Market debido a la mayor confianza, y que se retira una reserva de potencial dinero para rescatar al sistema financiero en el año 2010. A esto hay que sumarle que la Reserva Federal a partir de octubre deja de intervenir en la compra de bonos en el mercado. Esto hará que el mercado tenga que vivir con lo nuestro, sin estímulo ni red de seguridad. Es un desafío interesante, pero podría hacer subir fuerte la tasa de interés.

El oro superó la barrera psicológica de los 1.000 dólares la onza. La demanda tiene como objetivo en primer lugar, protegerse frente a la inflación, y en segundo como forma resguardo de valor frente a una mayor volatilidad de mercado.

Los datos de China fueron positivos porque crecieron las ventas y la producción industrial, como también el crédito. Sin embargo, importaciones y exportaciones son el talón de Aquiles para China, ya que ambas cayeron el 20%, ya que hay menos demanda de productos desde Estados Unidos.

No hay miras de una recuperación en los niveles de empleo, los datos positivos son alentadores aunque no hay que pensar que el problema se ha superado.

La devaluación del dólar está impulsando a mediano plazo mayor inflación, porque es disparador en la suba de las materias primas. Por otra parte, con Japón y Europa con monedas más fuertes no ayudan a Estados Unidos a salir de la crisis, con lo cual se produce una encerrona que impulsa una nueva debacle.

La suba del oro está preanunciando esta situación, la mayor demanda lo potencia por encima de los 1.000 dólares la onza troy. Los mercados creen que habrá más inflación o inestabilidad y ambos argumentos son positivos para la suba del oro.

En Estados Unidos, si pertenecés a un nivel socio económico bajo tenés una fuerte inflación porque aumentan las materias primas, los alimentos, la gasolina, electricidad, gas, etc. En cambio, si miramos a una persona de nivel socioeconómico alto que tiene otros consumos, notamos que hay deflación porque las carteras o portafolios de inversión no recuperaron su valor, las propiedades cayeron, al igual que los vehículos.

Las cifras de producción industrial en Estados Unidos han mejorado notablemente, algunos creen que es mayor demanda y otra recomposición de inventarios. La mayoría de los analistas creen que hay una recomposición de inventarios, mientras que la mirada de los negocios al año 2010 es muy conservadora.

El crédito al consumidor se contrajo en el mes de julio en 20 millones de dólares, en junio dicha contracción había sido de 15 millones de dólares, esto implica que habrá caída de consumo. Si a esto le sumamos la desconfianza en el mercado labora, más la baja en el precio de las propiedades esto implica que no tenemos por delante un escenario halagüeño.

Para que el mercado de consumo crezca es necesario que el precio de las propiedades comience a recuperar posiciones y se desacelere la pérdida de empleo en el mercado. A esto habría que sumarle una mejora en los salarios que han caída mucho en los últimos meses. Mientras que no crezca el nivel de ingreso no habrá mejora en el consumo.

Conclusión
Los mercados en el día de hoy están ajustando a la baja, se preanuncia una semana difícil para acciones y materias primas. Seguimos pensando que la liquidez es la mejor compañera, a espera de niveles de tasas más elevados o precios de materias primas y acciones más bajos.