La dirigencia agropecuaria ingresó en un compás de espera mientras se fortalece la idea de que el diálogo con el Gobierno debe ser con relación a los 22 puntos planteados como necesidades del sector el 31 de agosto.
Las últimas medidas sobre la apertura de exportaciones con reintegro de los derechos de exportación a los pequeños y medianos productores generan dudas que no alcanzan a despejar el estado de desconfianza entre los ruralistas, según la agencia Noticias Argentinas.
El campo prepara movilizaciones y asambleas en distintas localidades mientras espera que se produzca la convocatoria oficial a un diálogo.
Un sondeo realizado por Agrositio arrojó que el 31 por ciento de los consultados considera que el compás de espera implica "movilizar la Sociedad" y el 27 por ciento prefiere "accionar sobre el Congreso".
Es hora de que nos llamen, pero vamos a ir a buscar alguna posición de lo que dejamos, no a ir a explicar todo de nuevo, por supuesto", analizó ante NA el titular de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati.
De todos modos, ante la posibilidad de que en una eventual convocatoria oficial, "habrá que ver las condiciones en que nos llaman", según señaló al considerar "imposible" que el diálogo no incluya a algunos de los planteos que el campo formuló al Gobierno.
En la vigilia del agro, la certeza de que la nueva Ley de Emergencia Agropecuaria produce un vacío legal que perjudica a los productores con la posibilidad de que les enajenen los bienes, no contribuye a calmar los ánimos chacareros.
Al estar derogada la norma anterior, se impide al productor obtener el trámite administrativo que habilita la prórroga de los impuestos nacionales y vulnera el derecho de propiedad que permite "a los organismos o bancos oficiales el remate de sus bienes por deudas anteriores", denunció Coninagro.
Mientras aguardan el diálogo, los ruralistas escuchan las declaraciones de María del Carmen Alarcón, fundadora de la agrupación Pampa Sur, ahora a cargo de la Secretaría de Integración Nacional, que podría ser negociadora con el campo.
Sin embargo, en otra encuesta de Agrositio efectuada sobre 311 casos, el 87 por ciento de los entrevistados indicaron que no estaban de acuerdo con el pase de Alarcón al Gobierno.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció el jueves que los pequeños y medianos productores tendrán "retenciones cero" para sus exportaciones de trigo y maíz.
El diputado electo por Unión-PRO y vice de Carbap en uso de licencia, Jorge Srodek, se mostró disconforme con la medida de reintegros.
"De nuevo es compensaciones, que sabemos no funcionan, tal como sucede con la carne y la leche, porque es complicado para el productor cobrarlas debido a que lo obliga a inscribirse en la Oncca, sometiéndolo a trabas y arbitrariedades".
Así como los tamberos no perciben todavía el anunciado aumento a 20 centavos en el precio del litro de leche, Srodek cuestionó que la presidenta justifique la intervención en el mercado de trigo para que el kilo de pan valga 2.50 pesos, "cuando difícilmente hoy uno pueda encontrarlo a menos de 5 pesos".
En rigor, los derechos de exportación se recaudarán y luego serán devueltos a través de un trámite que todavía no fue explicado y que incluye compensaciones a pequeños y medianos productores.
Luego del anuncio trascendió que serán considerados pequeños y medianos productores los que cosechen hasta 1.200 toneladas de maíz y 800 toneladas de trigo por año.
La dirigencia rural, en un compás de espera
Las últimas medidas sobre la apertura de exportaciones con reintegro de los derechos de exportación a los pequeños y medianos productores generan dudas que no alcanzan a despejar el estado de desconfianza entre los ruralistas. Sostienen que la Ley de Emergencia Agropecuaria produce un vacío legal que perjudica a los productores.