Con intervención o sin ella, el gobierno ya tenía dispuesto un incremento en la tarifa de Obras Sanitarias Mendoza (OSM) en torno al 36 por ciento, que será oficial en los próximos días.
Este aumento, a diferencia de lo que ocurrió con los servicios de luz y gas, será igual para todos los usuarios: los que consuman más y también aquellos que restringen el uso del agua.
Unos y otros, para conocer cuánto pagarán en la próxima boleta de Obras Sanitarias, podrán multiplicar 1,36 por el último importe de la factura anterior, explicó anoche el interventor estatal de la empresa, Gonzalo Dávila.
Por ejemplo, si usted pagó 30 pesos, deberá abonar aproximadamente $40,80 (30 x 1,36); si recibió una factura de 50 pesos, deberá abonar $68 en el bimestre que viene; si ya pagó 60 pesos de agua, desembolsará $81,60.
El ingeniero Dávila, que pasó su segundo día de gestión en la compañía, confirmó a MDZ que el Ejecutivo provincial ya elaboró el decreto para que el incremento se haga efectivo a partir del próximo bimestre.
De acuerdo con lo que expresó el interventor, el decreto dispone un “36% parejo para todos”. Esto significa que “más de la mitad de los usuarios van a tener 11 pesos más en la boleta”.
Ahorrando agua no se conseguirá pagar menos. Es que la mayor parte de los hogares mendocinos no tienen medidor de agua, de modo que no hay forma efectiva de establecer un aumento equitativo que vaya en relación con el nivel de consumo de cada usuario residencial.
“Compárelo con cualquier otra cosa: es un aumento mínimo que equivale a 5 y pico por mes; siendo que producir agua y hacerla potable cuesta mucha plata”, enfatizó, sin embargo, el funcionario.
Sin embargo, con esta última suba, el valor del servicio de agua y cloacas ya suma un impacto del 60% en el bolsillo de los mendocinos, desde principios del año pasado a la fecha.
Para obras
Mientras tanto, el interventor de la firma hace hincapié en la necesidad de realizar obras de infraestructura “para mantener operativamente el sistema”. Para efectuar obras de mantenimiento vendría a servir el próximo incremento tarifario ya que “hace más de 10 años que no hoy ninguna inversión –asegura Dávila- y el sistema ha tenido deterioro”.
En una segunda etapa, el gobierno deberá iniciar las obras de fondo que hacen falta para producir más agua potable, poder distribuirla y, luego, tener "un adecuado sistema de recolección y tratamiento y de líquidos cloacales".
Aunque aún no está listo el dato global de cuánto necesita invertir la Provincia para cumplir con lo que promete (mejorar el servicio a partir de la intervención), ayer en la tarde el ministro Francisco Pérez estuvo intentando destrabar fondos de la Nación.
Mientras tanto, los mendocinos ya estarán despuntando el lápiz para calcular el próximo golpe al bolsillo: el monto de su boleta anterior multiplicado por 1,36.