El feriado en conmemoración de la muerte del General José de San Martín salvó a la Argentina de un nuevo derrumbe bursátil mundial que hoy viven los grandes mercados internacionales.
Las bolsas asiáticas cerraron la jornada de hoy con bajas, particularmente fuertes en Shanghai, Tokio y Hong Kong, atribuidas a preocupaciones por la situación de la economía regional y de la estadounidense, que opacaron el anuncio de que Japón ha salido de la recesión.
La Bolsa de Nueva York abrió en neta baja este lunes, afectada por pesadas pérdidas en los mercados asiáticos, en un mercado que trata de evaluar si subió demasiado rápido en las últimas semanas: el Dow Jones perdía 1,04% y el Nasdaq 1,86%.
La bolsa de valores de Sao Paulo abrió las negociaciones de este lunes con un fuerte retroceso de 2,46% y su principal indicador, el Ibovespa, en 55.241 puntos, informó.
El viernes, el Ibovespa retrocedió 0,81% a 56.638 puntos, siguiendo la tendencia de los mercados internacionales, y finalizó la semana con ganancias de 0,55%. La jornada contó con un volumen de negocios de 2.935,5 millones de dólares en 378.827 operaciones.
Por su parte, el real se cambia a 1,8755 unidades por dólar estadounidense durante los primeros intercambios, un descenso de 1,23% con relación al cierre del viernes (1,8525 reales por dólar).
El peor derrumbe fue el de la Bolsa de Shanghai (-5,79%), pero las caídas también fueron duras en Tokio (-3,10%), Hong Kong (-3,62%) y Seúl (-2,79%).
Esas pérdidas acentuaron la tendencia a la baja en las plazas europeas, que a media jornada operaban con retrocesos de 1,71% en Londres, 1,84% en Fráncfort, 2,12% en París y 2,83% en Madrid.
Los derrumbes de la región Asia Pacífico se produjeron después de varias semanas de alzas, que habían llevado a los mercados a sus mejores niveles desde la agravación a fines de 2008 de la crisis económica mundial.
En el caso de la Bolsa de Shanghai, el derrumbe de 5,79% fue vinculado también a la baja de las materias primas en los mercados internacionales y a temores sobre los resultados de varias empresas chinas.
Pero el factor determinante fue la decisión de los inversores de apurar la toma de beneficios ante indicios de que el gobierno chino se apresta a apretar las clavijas del crédito.
"Las grandes ganancias del primer semestre crearon una burbuja en el mercado. Y cuando el gobierno dio señales de querer apretar el crédito bancario, provocó una venta generalizada de acciones", dijo Zhang Yong, analista de Great Wall Securities, a la agencia Dow Jones Newswires.
En Tokio, las acciones de los grandes exportadores se despeñaron a causa de la rápida depreciación del dólar, que se cotizaba a menos de 95 yenes.
La desvalorización del billete verde se debe, según los operadores, a las dudas sobre la recuperación económica de Estados Unidos tras la publicación el viernes de un índice de la Universidad de Michigan que señala una nueva caída de la confianza de los consumidores de ese país.
Esas preocupaciones se superpusieron en el ánimo de los operadores de Tokio al anuncio de que Japón ha salido de la recesión en el segundo trimestre de este año, con un crecimiento de 0,09% de su PIB respecto al ejercicio anterior.
Ese aumento, previsto por el mercado, puso fin a una racha de cuatro trimestres consecutivos de contracción.
Pero también influyó el deseo de recuperar beneficios, después de un mes de alza casi continua de las acciones, que provocaron un aumento de más de 17% del índice Nikkei de los principales valores.
"Los inversores empezaron a tomar beneficios tras haber confirmado que la economía se recupera", dijo Toshihiko Matsuno, estratega de SMBC Friend Securities.
También hubo caídas en Sídney (-1,63%), Taipei (-1,95%, igualmente por el impacto económico del tifón Moratok en Taiwán, Bombay (-4,07%) y Singapur (-3,25%).
Otro lunes negro para las bolsas mundiales
Tras algunas jornadas de buenos resultados, los mercados bursátiles comenzaron la semana con fuertes pérdidas. El índice Merval de la bolsa de Buenos Aires se salvó por el feriado nacional. Las bolsas de Nueva York y de Sao Paulo abrieron en caída.