El ex presidente pone al campeón

La polémica desatada en torno a los aportes del Estado a la AFA para la televización del fútbol no tiene desperdicio. Para tener una idea, el gobierno nacional le daría al fútbol argentino la misma cantidad de dinero que aporta con subsidios al sector lácteo para que siga produciendo. Esto invariablemente hace que nos preguntemos: ¿Qué es más importante, la leche o el fútbol? Creo que la respuesta es obvia, aunque sigue confundiéndonos.

En verdad, el Estado no debería intervenir en la economía, por ende no debería haber subsidios y tampoco intervenir en el fútbol. En todo caso, debería haber reglas de mercado claras, para que quienes producen leche tengan rentabilidad y para que el fútbol sea un negocio de los clubes y los privados.

Vale la pena mencionar que existe una prohibición de al FIFA que imposibilita al Estado que participe en la financiación del fútbol, aunque con Néstor todo es posible.

Mitos y verdades
Es verdad que las transferencias de jugadores se hacen a menor precio y esto desfinancia a los clubes. Pero esta es una realidad que hoy azota a la gran mayoría de los clubes del mundo.

En todo el planeta, los sponsors de los equipos son privados y los derechos de televisación se negocian en forma individual con cada club perteneciente a la liga. En Argentina ¿Por qué recurrimos al Estado para todo?

En Argentina la televisación se negocia en forma conjunta por los clubes, incluyendo los partidos de todas las categorías. En la actualidad la firma que tiene los derechos paga 268 millones de pesos, y el Estado ofrece pagar la friolera de 500 millones de pesos para toda la temporada.

Hay que tener cuidado con el juicio que la empresa, que actualmente tiene los derechos, le puede realizar a la AFA. Si no hay una indemnización mediante, a futuro los clubes que reciben algunos pesos más, estaría pagando juicios que ni vendiendo 20 Maradonas juntos, podrán afrontar.

Preguntas obligadas
¿El ex presidente Néstor Kirchner, no tomará el fútbol para fines electorales? Cuándo nos hacemos estas preguntas pensamos que el ex presidente desea llevar gratis el fútbol a la casa de todos los argentinos, pero también podría tener otros fines, a saber:

1) Como aporta tanto dinero ¿Podría impulsar a un determinado club para que este sea campeón? ¿Sería Racing?

2) ¿Incidiría para determinar qué clubes descienden? (Por favor, que el Vasco se afilie al Kirchnerismo)

3) ¿Ejercería una influencia significativa en los ascensos de la B Nacional? (Por ejemplo, Cristina tiene mucha resistencia en Córdoba y Jujuy, si Néstor “logra” que asciendan Belgrano y Gimnasia y Esgrima de Jujuy, podría mejorar la imagen K en las dos provincias)

4) ¿Será el momento adecuado para que la CAI (Comisión de Actividades Infantiles de Comodoro Rivadavia) llegue a primera por ser el equipo más austral de Argentina?

5) ¿Se tomarían revanchas personales con los clubes que son sus clásicos rivales? (que feo ser hincha de Independiente y Estudiantes en esta coyuntura)

6) ¿Boca Juniors descendería por los enconos personales de Néstor con Mauricio?

Tal vez muchas notas, y con razón, abunden en temas ligados a lo económico y el rol del Estado. Pero debemos recordar que cuando hay un solo gran sponsor, lo que también entra en riesgo es el libre juego. Porque en todos los escenarios la plata manda, y mucho más si la pone uno solo.

Como hincha del fútbol, si el Estado financia a la AFA perderá la atracción por un campeonato que hasta ahora era transparente, o parecía serlo. Una vez más el Estado nos invade, interviene y nos quita la ilusión de que el fútbol es solo un juego, ni más ni menos que eso, en donde ganaba el más astuto o estratégico. Ahora en el fútbol también puede ganar quien quiera el ex presidente. Habrá que mirar tenis o algo no contaminado por la familia K.

P/D: A Central no lo salva ni Kirchner, pero por las dudas que la comisión directiva se afilie al Kirchnerismo, quien te dice que por ahí zafamos.