La gobernabilidad y el oficialismo

El gobierno nacional perdió la mayoría en la Cámara de Diputados y Senadores, mostrando un deterioro de poder político nunca visto en Argentina. ¿Vamos a un sistema parlamentarista? ¿Qué sucedió en casos anteriores?

En el año 2007 el gobierno nacional tenía en el Senado un bloque del Frente para la Victoria que sumaba 43 senadores sobre un total de 72. Para tener quórum propio tenia que alcanzar la suma de 37 senadores en el recinto, por ende con su propio bloque le alcanzaba y sobraba.

Pasadas las elecciones legislativas el oficialismo tendrá un bloque de 33 senadores y le faltarán 4 para lograr quórum en el recinto. Se perdieron 10 senadores que es el equivalente a la representación mayoritaria de 5 provincias argentinas, con la posibilidad de que esa cifra crezca en los próximos meses.

En el año 2007 el bloque de diputados del oficialismo ascendía a 135 diputados, pasadas las elecciones legislativas del 28 de junio el bloque del Frente para la Victoria asciende a 93 diputados nacionales, colocándolo lejos de los 129 necesarios para dar quórum.

De estos números se desprende que el gobierno a partir del 10 de diciembre del año 2009 difícilmente pueda lograr quórum o aprobar proyectos sin previo consenso con la oposición. Lo que demuestra una pérdida de poder político inédito en la historia política argentina, ya que nunca un partido perdió simultáneamente la mayoría en ambas cámaras luego de una sola elección.

Desde 1983, las dos veces que se gobernó sin control del Congreso –Alfonsin en sus últimos dos años y De La Rua en su gobierno- se registró una crisis de gobernabilidad. No podríamos soslayar este precedente a partir de la asunción de los nuevos legisladores.

Las leyes más importantes se debatirían hacia fin de año e incluyen superpoderes, impuesto a las ganancias e impuesto al cheque. Todas leyes fundamentales para el funcionamiento de la economía del país y los flujos de fondos del Estado Nacional, como también la coparticipación de los tributos a las provincias.