El comportamiento del dólar mostró un panorama de quietud, producto de un mercado con escasa volatilidad en la evolución de los precios y un volumen de negocios inferior al que se contabilizaba hasta la semana pasada.
Así, en las principales agencias de cambio de la "city" porteña el billete estadounidense siguió a 3,78 pesos para la compra y 3,81 para la venta, con un precio máximo de 3,815 en algunas entidades.
Según los cambistas, la demanda siguió en retroceso, en otra jornada en la que el Banco Central no alteró su rutina de intervención en el momento de achatar la curva de los precios.
En la operatoria mayorista, el billete estadounidense quedó 0,02 por ciento arriba del precio anterior, es decir a 3,805, y el tipo transferencia en 3,801, frente a los 3,799 que se pagaron ayer.
"La finalización de la cosecha gruesa se traduce en una lógica disminución estacional de los dólares que ingresan los exportadores y la dinámica de compra por parte del público cayó a la mitad en relación al promedio del mes pasado", evaluaron desde una mesa de cambios.
Para el analista Gustavo Quintana, de la firma López León, "sin cambios perceptibles en la política de flotación administrada del tipo de cambio, el Central mantiene los objetivos ya explicitados de moderar los movimientos en los precios optimizando la utilización de reservas internacionales".
De acuerdo con los últimos datos provisorios del Banco Central, las reservas internacionales alcanzaban hasta ayer a 46.058 millones de dólares.
Por el lado de las operaciones a futuro, el dólar mostró mínimas diferencias en ambos sentidos cuando se trató de las posiciones más cercanas. Más concretamente, los contratos que vencen a fin de mes se resolvieron a 3,838 pesos (+0,08%), los de agosto a 3,881 (-0,03%), y para los vencimientos de septiembre el precio se mantuvo en 3,925 pesos.
Por tercer día consecutivo, el dólar cerró a $3,81
La divisa estadounidense se mantuvo a $3,78 para la compra y 3,81 para la venta en las principales agencias del microcentro porteño. Según los cambistas, la demanda siguió en retroceso, en otra jornada en la que el Banco Central no alteró su rutina de intervención en el momento de achatar la curva de los precios.