Unos de los rubros perdedores con la gripe A, el de los salones de fiestas infantiles, han manifestado su enojo al gobierno local por la probable extensión de la medida de cierre.
Los propietarios de los llamados “peloteros” exponen sus motivos de enojo: en plena temporada de trabajo, las medidas oficiales de prevención contra la gripe A le exigieron cerrar por dos semanas, que se cumplen el próximo sábado.
Pero durante este tiempo sus competidores, las empresas que alquilan juegos inflables, los centros de diversiones al aire libre, las granjas, los salones privados y clubes hicieron buen negocio.
Para colmo de males, aunque los dueños de salones infantiles prometen desinfecciones extremas, se enteran de que el Ministerio de Salud ya tendría decido extender por 15 días más el cierre de la actividad, que también abarca a los boliches.
Ayer en la tarde la Cámra que nuclea al sector le presentó al mismo Sergio Saracco el protocolo de limpieza que están dispuestos a cumplir: limpieza de una hora entre una fiesta y otra, desinfectar áreas comunes y baños, e incluso controlar si algún niño estornuda.
Los dueños de salones de fiestas no recibieron una respuesta directa del gobierno, sino que se enteraron por un noticiero televisivo (una hora después de la reunión) que la limitación a la actividad regiría una semana más.
¿Por qué nosotros sí y ellos no?
Los empresarios afectados cuestionan entonces la diferenciación tajante entre rubros que son similares. “Cuando nos pidieron cerrar nosotros solicitamos que las mismas medidas se aplicaran para cuidar a la población; pero nos encontramos con que están autorizadas las fiestas privadas, continúan entrando niños a los shoppings y a los cyber, y cuando le preguntan el ministro (Saracco) responde que todo corre por la conciencia de los padres”, expone Leandro González Lemas, secretario de la Cámara de Eventos Infantiles.
Por eso en la entidad empresaria sospechan que el tamaño de sus negocios es lo que impide que su opinión tenga peso en el gobierno; ya que la mayoría son pymes familiares que tienen pocos años de trayectoria.
Promesas gubernamentales
Se acerca una complicada situación para los dueños de salones de fiestas. Saben que si el cierre continúa unas semanas más, sus clientes les exigirán la devolución del dinero que otorgaron como seña. Mientras tanto, corren algunos costos fijos de servicios e impuestos que deben abonar. Aquellos que no tengan espalda financiera, quedarán “en la lona”.
El gobierno les prometió la posibilidad de pagar el servicio de energía eléctrica en cuotas, así como también 500 pesos por empleado durante este mes. Pero lo cierto es que poco y nada de esto han visto hecho realidad.
“Pregunté en Edemsa y no sabían nada y el Ministerio de Trabajo pide muchísimos requisitos para otorgar el subsidio por empleado, que la mayoría de las empresas no lo consiguen cumplir”, explicó González Lamas.
Dueños de salones infantiles piden que les dejen abrir
Las empresas del sector han propuesto un protocolo de limpieza riguroso y cuidados especiales para prevenir la Gripe A en sus locales comerciales. Se quejan porque las medidas de restricción no abarca a la totalidad de los rubros y sospechan que les prohiben abrir porque son firmas de menor tamaño.