Cavallo le aconseja a Cristina cómo salir de la recesión

El ex ministro de Economía da su receta para salir de la recesión. Según publica iProfesional.com, para Cavallo, el mayor error de este Gobierno es haber hecho que los argentinos y el mundo entero descrean de él.

"El Gobierno perdió la confianza de todo el mundo" dice Cavallo. Foto: NA
"El Gobierno perdió la confianza de todo el mundo" dice Cavallo. Foto: NA

El ex ministro de Economía, Domingo Cavallo volvió al ruedo y le dio recetas al Gobierno Nacional para salir de la recesión.

Para Cavallo es "imprescindible" que el Gobierno sincere la situación inflacionaria para escapar de la recesión, recuperando el crédito público y la confianza local y externa, según publica el sitio iProfesional.com

En su blog, el economista señala que en distintos países, a pesar del desempleo y la recesión, la gente confñia en que su gobierno podrá sacar adelante a su respectivo país y enfrentar la recesión y que la preocupación por una escalada inflacionaria no está en las mentes de estas personas.

Pero, Cavallo señala que en Argentina sucede todo lo contrario. "La diferencia con nuestro país no tiene que ver con la magnitud del impacto negativo de la crisis global en las respectivas economías nacionales. Más aún, todos estos países han sufrido un impacto negativo de la crisis global por la contracción del comercio exterior, mucho mayor que el que ha sufrido Argentina. Nuestro país, gracias a que el precio de la soja no disminuyó tanto como el de otras commodities, ha sufrido un deterioro menor de sus términos del intercambio externo", indica el ex ministro de Economía.

Para Cavallo, el problema local obedece a que el Gobierno "perdió la confianza de todo el mundo, empezando por la confianza de los propios argentinos".

"En el exterior todos perciben que Argentina no tiene ni suficientes reservas externas, ni crédito externo, ni crédito interno como para intentar aplicar políticas monetarias y fiscales expansivas. A cualquier observador objetivo de nuestra realidad le resulta inmediatamente claro que, en un país que ha usado y abusado de impuestos distorsivos, como las retenciones agropecuarias, los impuestos sobre los salarios y a las transacciones financieras, la mejor política fiscal expansiva consistiría en reducir o eliminar esos impuestos, aún a costa de incurrir en un déficit fiscal significativo", sostiene el economista.

"Argentina no tiene forma de financiar ese déficit fiscal, que no sea mediante emisión monetaria. Y, la expansión monetaria encuentra como severo factor limitante la existencia no sólo de alta inflación explícita, sino de una fuerte inflación reprimida y expectativas de devaluación, que podrían llegar a espiralizar la inflación, aún frente a un clima fuertemente recesivo en casi todos los mercados de bienes y servicios", añade.

Para el economista, la diferencia entre Argentina y los otros países reside en "la desorganización económica que resultó de la violación de contratos y falta de respeto a los derechos de propiedad que comenzó en 2002 y de las políticas económicas arbitrarias y distorsivas que se aplicaron desde entonces".

Hace varios meses que el economista viene denunciando que la crisis económica de la Argentina obedece a factores internos más que externos. Desde su punto de vista, "ya sufríamos estanflación aún antes de que se desatara la crisis global".

"El Gobierno de los Kirchner quiso hacerle creer a la gente que nuestros problemas eran consecuencia de lo que esta ocurriendo en el mundo y no de los desmanejos internos, pero prácticamente nadie que le preste atención a Argentina le cree en el exterior y sólo una minoría, no mayor al 30 % de la población argentina le demostró confianza en las últimas elecciones", afirma Cavallo.

Para luchar contra la recesión y el desempleo, el economista recomienda que la oposición, que ahora tiene mayoría en el Congreso Nacional, no ayude al Gobierno a conservar los ingresos fiscales en base a impuestos distorsivos si no todo lo contrario. Cavallo propone que el parlamento obligue al Ejecutivo a sincerar la situación fiscal, eliminándo esos impuestos, "aún cuando se genere un gran déficit".

Sin embargo, el economista sí alienta a los integrantes del Congreso a ayudar al Gobierno para recuperar el crédito interno y externo, para atenuar el riesgo inflacionario de esa expansión fiscal.

El economista plantea que la mejor forma de que Argentina recupere el crédito público es que se vaya perfilando, para después de la elección del 2011, un nuevo gobierno responsable y sensato, que prometa abocarse a reorganizar la economía a partir de reglas de juego claras y simples, y esté dispuesto a producir el máximo de transparencia.

No obstante, manifiesta que "la mejor forma de ayudar a que el gobierno actual recupere algo del crédito público es obligándolo a sincerar la situación inflacionaria, lo que significa liberar los precios controlados, eliminar los impuestos distorsivos y las restricciones para exportar productos agropecuarios, eliminar los subsidios generalizados implícitos en las tarifas de servicios públicos (manteniendo sólo aquellos que benefician a las familias pobres) y, por supuesto, dejar de mentir sobre los índices de precios".

Según su visión, "cuando los potenciales compradores de bonos emitidos bajo ley argentina adviertan que la defraudación cometida por el gobierno a partir del dibujo de los índices de precios no queda impune, volverán a demandar bonos indexados, lo que significará que se volverá a abrir el crédito interno".

En tanto, una negociación inteligente con los tenedores de bonos externos que no se presentaron al canje en 2005 y con el Club de París y, sobre todo, una presentación sincera y responsable de un buen programa económico capaz de recibir la aprobación del FMI, permitirá recrear el crédito externo.

"El gobierno y la oposición deberían abocarse a esta tarea de inmediato, sin especulaciones electoralistas. Si por el contrario, el gobierno se auto-impone un callejón sin salida y pretende seguir reprimiendo y mintiendo sobre la inflación y la oposición, en lugar de facilitarse una salida, trabaja para que se caiga antes de cumplir con su mandato, los que corremos el riesgo de terminar en un callejón sin salida seremos todos los argentinos", concluye Cavallo.